Receta de la Torta Caracas

Por Dulcear.com @somosdulcear

La Torta Caracas la preparamos para celebrar a la capital venezolana en su cumpleaños. Esta receta la encontramos en los libros Les Melleiurs Gateâux de Barbara Maher, y en El oro moreno de Venezuela El Cacao Cultura, Cultivo y Cocina de Claude Chemin. Nos inspiramos, la hicimos y queda maravillosa. Aquí te contamos cómo prepararla.

Ingredientes

Para un molde redondo de 15 x 4.5 cm

Torta

30 gramos de chocolate negro

1 cucharadita de agua fría

3 huevos (separar claras y yemas)

30 gramos de azúcar glas

15 gramos de azúcar

45 gramos de polvo de almendras

25 gramos de harina

25 gramos de mantequilla derretida y enfriada.

Ganache de chocolate 

300g de chocolate

250 ml de crema de leche

Para decorar

Virutas de chocolate.

¿Cómo se prepara la Torta Caracas?

Precalienta el horno a 180 C y prepara un molde para hornear.

Funde el chocolate con el agua en baño de maría y deja enfriar.

Mezcla las yemas con el azúcar glas, añade el chocolate fundido y el polvo de almendras.

Bate las claras a punto de nieve firme y añade el azúcar sin dejar de batir.

Mezcla el chocolate fundido, la harina, la mantequilla derretida enfriada y luego agrega las claras en forma envolvente para no perder el aire.

Vierte la mezcla en el molde y se hornea por 25 minutos y se verifica la cocción.

Retira del horno. Cuando se enfríe, corta en dos la torta y rellena y decora con la ganache y las virutas de chocolate.

La ganache de chocolate

Trocea el chocolate lo más pequeño posible y colócalo en un bowl.

Calienta la crema de leche hasta su primer hervor, retira del fuego y agrégasela al chocolate, sin remover. Espera unos segundos para que el calor derrita el chocolate y luego lo ayudas con una espátula.

Es recomendable hacer la ganache unas 12 horas  antes para que esté fría y tenga la mejor consistencia para usarla de relleno y luego para cubrir la torta.
*El libro El oro moreno de Venezuela El Cacao Cultura, Cultivo y Cocina de Claude Chemin se consigue en la librería online @saboresdeaca

La receta del dulce de paleta caroreño

Por www.dulcear.com @somosdulcear

Fotografía: Efrén Hernández. @esefren

El dulce de paleta es una de las tantas delicias increíbles con sello venezolano que se creo en Carora.  Así que si visitan esa ciudad en el estado Lara es bueno tener presente probar este postre.

Mientras planifican su próximo destino dulcero, les dejamos la receta.

 

Ingredientes

4 yemas de huevo

1 lata de leche condensada

1 lata de leche evaporada

1 cucharadita de vainilla

Ralladura de limón

Merengue italiano (* Ver más abajo las indicaciones)

 

 

Preparación

  • Se baten las yemas de huevo hasta que estén cremosas, se agrega la leche evaporada, la leche condensada y la vainilla.

*En una olla a fuego medio cocina la mezcla revolviendo constantemente con una cuchara de madera o paleta.

*Una vez que hierva, seguir revolviendo la mezcla (“darle paleta”) por los menos cinco minutos sin dejar que se pegue a la olla.

*Se retira del fuego y se lleva a un envase. Se deja que enfríe un poco antes de pasarlo a la nevera.

*Cuando esté bien frío, se decora con el merengue italiano y la ralladura del limón.

Un consejo:

*Se recomienda servir muy frío, si es posible meterlo en el congelador unos minutos antes de llevarlo a la mesa.

Receta del merengue italiano 

María Fernanda Avendaño, la pastelera de @Vainilla, ofrece esta receta para preparar merengue italiano.

Ingredientes

230 gramos de claras (cada clara pesa aproximadamente 30 gramos)

600 gramos de azúcar

160 gramos de agua

Preparación:

*Se vierten en una olla los 600 gramos de azúcar y los 160 gramos de agua, se mezcla y se deja hervir (debe llegar a 118ºC y no pasar de esa temperatura). Cuando llegue a 118ºC comenzamos a batir las claras hasta punto de nieve. En ese momento, se baja la velocidad y se comienza a agregar en forma de hilo el almíbar. Al terminar de agregarlo todo se aumenta la velocidad y se bate por 4 minutos o hasta que al tocar el bol  no esté caliente.

Recetas de los cascos de guayaba por Dulcear.com

Dulcear.com @Somosdulcear

Fotografía: Efrén Hernández @esefren

Los cascos de guayaba saben a tradición. Aquí compartimos con mucho gusto una receta familiar.

Ingredientes

  • 1 kilo de guayabas (deben estar maduras, pero muy firmes)
  • 4 tazas de azúcar (1 kg)
  • 2 ½  tazas de agua
  • Unas gotas de zumo de limón

¿Cómo se preparan?

*Lavar las guayabas, pelarlas, picarlas a la mitad y eliminar las semillas. Tener cuidado de no hacerlo debajo del chorro de agua, porque eso dañará las guayabas, mejor hacerlo en un recipiente. Al agua se le agregan unas gotas de limón.

*En una olla hacer un sirope con tres tazas de azúcar y dos de agua. Cuando el azúcar se haya disuelto y tenga algo de espesor, agregar las mitades de las guayabas, que deben quedar cubiertas por el sirope.

*Dejar cocinar a fuego lento durante una hora. Revisar la consistencia del sirope y si aún está muy líquido, agregamos la otra taza de azúcar. Si está muy espeso, le agregamos la media taza de agua restante.

*Los cascos se cocinan muy rápido. Lo que debemos cuidar es obtener un sirope espeso y de color rosa claro.

*Dejar enfriar y guardar en un frasco con tapa.

*Nosotros los servimos con queso crema. ¡La combinación es increíble!

*(Los wraps que aparecen en la fotografía se ofrecen en la tienda online de Dulcear.com)

La receta de la chicha andina por Diana Garrido de La Casa del viento en Mérida

Diana Garrido @lacasadelviento
Hacer chicha andina me parecía todo un misterio años atrás. Me encanta tomarla y siempre alguien me comentaba «mi abuela la hacía así» o «mi mamá le ponía esto y no aquello». Y eso es lo mágico de lo tradicional: que a veces te describen cosas que no puedes ni imaginarte, como barriles enteros de cáscaras de piña fermentando.
En mi cabeza no podía atar un cabo con otro pero un día decidí ponerme seria con el asunto y buscar recetas varias para comparar. Todo eso que uno hace movido por los antojos.
Aquí va mi versión de la chicha andina, que queda como las que me gustan de la carretera, con ese sabor al final a fermentos y papelón, esa textura cremosa y hasta arenosa por momentos.
*Poner agua hervida a calentar sin que hierba. Aproximadamente un litro por las cáscaras de una piña madura completa y su centro duro.
*Introducir las cáscaras en un frasco de vidrio de galón, preferiblemente, y cubrir con el agua caliente, cuidando que no quede nada flotando. En ese caso se dañaría el trabajo.
*Aparte, calentar otro litro de agua junto con 1/2 panela de azúcar (integral), unos cinco clavos de olor, 2 o 3 guayabitas o pimienta Jamaica, y una ramita de canela corta.
*Cocinar hasta que la panela se disuelva y el agua se infusione bien.
Me da pavor hacer una preparación sobre-especiada, así que voy poco a poco con las especias: si una vez infusionada pruebo y siento que le falta potencia, entonces ahí es que agrego esa que le falta y vuelvo a calentar todo.
*Luego, llevo el frasco con las piñas a un rincón frío y seco que destino solo a fermentaciones. Lo cubro con un paño de cocina limpio y oscuro que abrigue a mi futura chicha. Sin tapa. Por otra parte, el frasco con la panela y especias lo introduzco en la nevera hasta que llegue la hora de unir todo.
*De cuatro a siete días después, voy a tener un frasco con olor a sidra, sparkling o fermento, y voy a poder ver en el fondo del frasco un asiento de levaduras blanquecino. Si todo esto huele y se ve bien, entonces sigo adelante: retiro por encima las cáscaras y otros residuos de tamaño importante desde arriba, cuidando dejar las levaduras de asiento tranquilitas al fondo del recipiente.
*Ahora falta el espesante: aquí en Los Andes se hace de trigo criollo, arroz y maíz, según la familia o el pueblo donde se elabora. Si la haces de chachafruto o balú, ese fruto que sale de un primo-hermano del bucare, te mueres de la emoción con el resultado, y te ganas unos nutrientes con los que no contabas (entre otros, un montón de proteínas), y le bajas, dicho sea de paso, al gluten y a los carbohidratos simples.
*El asunto es así: compras chachafruto, que además es todo de origen agroecológico, lo desvainas (con esas vainas puedes hacer un encurtido que bien te recordará a las aceitunas verdes, como lo hace una querida amiga mía), y pelas cada caraota gigante despojándola de esa película oscura que la recubre. Así, cuando tengas aproximadamente un kilo, las cocinas hasta que estén muy blandas y las dejas enfriar.
*Luego licuas todo junto, sin las especias, hasta obtener el espesor que más te guste. Ajustas dulzor si hace falta, agregando miel de caña.
*Viertes la bebida en el recipiente de galón y lo dejas fermentar a temperatura ambiente un rato más. Cuando veas que crece, lo sirves en jarras que se reservan en la nevera, o en botellas para ir a compartir un par de cuentos y el atardecer con los vecinos.
Si quieres hacerla de maíz o arroz, cocínalos bien y sigue el procedimiento antes indicado.
¡Y cuéntame! Si lo haces, recuerda mencionarnos para ver tus resultados. En Instagram:  @LaCasadelViento y @gastronomiaenvzla

La receta del pan de cambur por Juan Pablo Márquez

Por Juan Pablo Márquez @pan_comido

La banana, el plátano, el guineo o el cambur en Venezuela, es un fruto comestible, y botánicamente una baya de grandes plantas herbáceas del género Musa. A estas plantas de gran porte que tienen aspecto de arbolillo se las denomina plataneras, bananeros, bananeras, plátanos o bananos. Es la fruta perfecta: su empaque se desecha y aprovechas el 100% de su contenido; no terminas escupiendo sus semillas ni quedas con las manos “perfumadas”.

Aprovechando el bajo precio de esta fruta, se me ocurrió hacer un pan con ella. Esta es una de las recetas menos precisas que tengo en mi repertorio, pero recordemos que el cambur tiene bastante fibra y podemos consumirlo crudo.

Ingredientes

1000 granos de harina de trigo
1000 gramos de cambur sin concha. Esta cantidad puede variar dependiendo de qué tan madura esté la fruta.
50 gramos de mantequilla
10 gramos de sal
1 gramo de levadura liofilizada

*Este es un pan sin masa madre porque quiero agregar todo el cambur que pueda a la receta.

Preparación 

El truco para que este pan quede sabroso está en tener una buena técnica de amasado.

Iniciamos el amasado mezclando todos los ingredientes con la mitad del cambur. Cuando ya tengas una masa algo uniforme, intenta agregar más cambur hasta que logres una masa bastante húmeda o pegajosa. Recuerda que debes desarrollar el gluten mientras agregas el cambur.

Como hay unos cuantos que tienen la suerte de tener máquinas para amasar, les cuento que deben tener el mismo cuidado cuando lo inician: poner la velocidad más baja en la máquina y agregar la mitad del cambur. Mientras se desarrolla el gluten, hay que agregar más fruta hasta el punto donde creas que puedes controlar la masa.

Después del arduo amasado a mano (o de la preocupación de que no suceda un corte eléctrico en caso de la máquina), hacemos la prueba del gluten. Si  queda como “culito de bebé¨, todo va bien. (Por aquí consiguen la nota sobre cómo saber si la masa está lista) 

Descansamos por una hora, así la masa se relaja. Después de este tiempo podemos hacer un pliegue y repetir esto tres veces para darle más fuerza a la masa y que la fermentación sea uniforme. Recuerden que la fricción genera calor y las levaduras también cuando hacen su trabajo. Es importante cuidar siempre que el lado que va a ser corteza no quede debajo de los pliegues.

Pasadas las cuatro horas, vamos a formar el pan. Les recomiendo hacer piezas pequeñas que puedan ser consumidas sin tener que picarlas. Para mi gusto (y mi recomendación) entre 60 y 100 gramos es una buena opción.

NOTA: Estos panes quedan muy bien en los moldes para tartaletas.

Si tomaste la opción de hacer los panes pequeños, estos tardarán más tiempo en fermentar que en piezas grandes. El tiempo de fermentación variará dependiendo de qué tan maduros estén los cambures. Este tiempo puede oscilar entre 6 a 18 horas. También el clima afecta la cantidad de paciencia que debes tener.

Cuando los panes duplicaron su volumen, es hora de meterlos al horno. Recuerda tenerlo lo más caliente que puedas.  Como regla básica de horneado, mientras más pequeño sea el pan, más alta es la temperatura del horneado.

Se deben hornear por unos 20 minutos hasta que estén listos y tengan un color caramelo en la corteza. Dejar enfriar por amor al principio fundamental de la termodinámica. “El frío no existe, lo que hay es ausencia de calor.”

 

Pan de papas: imposible no hacer esta mezcla por @pan_comido

Receta del pan de papas

Juan Pablo Márquez @pan_comido

Soy andino y creo que lo primero que aprendí a comer fue papa y mantequilla, una combinación que me recuerda de niño viendo a mi papá muy temprano en la mañana limpiando papas y agregándolas a una olla con agua hirviendo. Al rato llegaba mi mamá regañándolo porque no le había quitado la concha a las papas.

 

Nos sentábamos en la mesa, con un montón de papas en el medio,  nucha mantequilla, una ruma de queso de año y café. En frente de mi plato, un vaso de malta con leche bien fría con risas, regaños, Fórmula 1 y quien sabe que otra cosa. Así fueron los domingos en mi casa cuando niño.

Como siempre lo he dicho, soy un hombre de maíz. El pan llegó a ser parte de mi vida por una mera casualidad. Que ahora vivo de él es una historia que les contaré en otro momento.

Mezclar estos dos ingredientes (pan y papas) no fue tan obvio para mi, hasta que leyendo y hurgando los limites de las técnicas panaderas, se me ocurrió hacer un pan de papa que aquí comparto.

Receta con masa madre

  • 870 gramos de harina de trigo
  • 50 gramos manteca de cerdo
  • 600 gramos de puré de papa sin sal o algún tipo de aliño
  • 170 gramos de agua
  • 26 gramos de sal
  • 80 gramos de azúcar
  • 260 gramos de masa madre natural

Receta con levadura

  • 1000 gramos de harina de trigo
  • 50 gramos de manteca de cerdo
  • 600 gramos de puré de papa sin sal o algún tipo de alió
  • 300 gramos de agua
  • 26 gramos de sal
  • 80 gramos de azúcar
  • 1 gramos de levadura liofilizada

Este es un pan sencillo de lograr. Solo hay que tener paciencia, mezclar todos los ingredientes (menos la sal), amasar hasta que se logre una mezcla homogénea y dejar reposar por unos 30 minutos. Luego agregar la sal, amasar hasta que se integre y dejar reposar otros 30 minutos. Hacer la prueba de la venta o la prueba del “culito de bebé.” (En mi anterior columna explico cómo saber si la masa está lista). Si todo va bien, proporcionar en el tamaño que más te guste, si no, hacer otro ciclo de amasado.

Este pan es excelente para hacer hamburguesas o perros calientes. Si gustas hacer panes para este fin de semana, recomiendo un peso de 120 gramos por cada pieza de pan, dejar fermentar hasta que duplique su volumen, calentar el horno a lo más que se pueda (230ºC), hornear por 20 minutos (o hasta que empiecen a tomar color) y luego bajar la temperatura a 180ºC por 10 minutos más.

Dejar enfriar y, ¡voilá! A disfrutar con una buena salchicha o una rica hamburguesa.

Aquí pueden ver el artículo: Cómo saber si la masa está lista 

 

Las delicias en conserva de Clive Britcher y su receta para hacer mermelada de fresas

El creador de Masala dicta cursos de cómo lograr recetas en conservas

Rosanna Di Turi @Rosannadituri

Clive Britcher aprendió cómo preparar y conservar delicias envasadas en frascos desde su infancia en Inglaterra. ¨En Kent donde crecí, mi mamá preparaba mermeladas y mi papá, encurtidos. Yo aprendí y lo seguí preparando¨, comparte este inglés de nacimiento y venezolano por convicción con más de tres décadas en esta tierra.

Aquí, luego de trabajar durante 25 años en relaciones públicas decidió, en el 2004, que era el momento de empezar su propio emprendimiento al que bautizó Masala. ¨Siendo europeo las conservas son algo natural en mi familia. Esta costumbre la seguí toda la vida. Pensé porqué no hacer algo con estos productos¨.

Comenzó a proponer recetas de chutneys, picantes, encurtidos y mermeladas con un norte. “Siempre quise que fuera netamente venezolano, con ingredientes que consigo acá. Creo que mi primer chutney fue de mango”. En el 2006 comenzó a ofrecer también mermeladas y ofrecerlos en bodegones. Luego también en supermercados. Su pasión por la cocina de la India ha sido fundamental en este trayecto.

Los picantes también han sido parte de su repertorio. “Soy fanático del picante y aquí notaba que no picaban mucho. Una vez que empecé a hacerlos busqué cosas diferentes. Que no supieran a tomate y vinagre. Comencé a hacerlos más intensos”. Y fue así como su primer picante tuvo un bautismo que habla por él: el C4. “Es con jalapeños rojos y aceite que intensifica el picor”. También ha elaborado jaleas y encurtidos.

Masala llegó a estar en los anaqueles de los supermercados con sus distintas alternativas. Actualmente, en vista de la dificultad para conseguir frascos, la iniciativa se mantiene a menor escala: los sigue ofreciendo a través de sus redes.

También comparte lo que sabe en cursos de mermeladas y conservas que ofrece en el Restaurante DOC de los Palos Grandes en Caracas. Y su pasión por la cocina de a India se mantiene en las cátedras en las que muestra cómo lograr distintos platos de ese país y pasapalos para eventos. ¨Lo importante es siempre seguir creativos: hoy en día tengo 200 recetas desarrolladas y sigo inventando¨.

RECETA DE MERMELADA DE FRESA

Desde su experiencia comparte cómo lograr una mermelada de fresas en un proceso que se puede replicar con otras frutas.  

*¨Para la mermelada de fresas solo se utilizan las frutas y azúcar. Yo las compro frescas, enteras, y las corto por la mitad. Si bien en Europa la proporción es un kilo de azúcar por un kilo de frutas, aquí el azúcar es más dulce por ser de caña, así que la proporción que utilizo es 800 gramos de azúcar por un kilo de fresas¨.

*¨El proceso suele tomar alrededor de 20 minutos. Se añaden las fresas y el azúcar a una olla lo suficientemente grande para que no se derrame y se van cocinando mientras se revuelve. Se deja hervir, se baja el fuego mientras se remueve constantemente mientras las fresas se van deshaciendo¨.

*¨Para comprobar que esté lista se pone un poquito en un platito frío y se inclina. Si se desliza rápidamente, aun le falta. Si tarda en descender y se resiste está lista para envasar¨.

*¨Previamente los frascos de vidrio se hierven durante 15 minutos. Al final se agregan las tapas metálicas al agua caliente. Se extraen frascos y tapas con pinzas. Cuando están aun calientes, se agrega a mermelada recién hecha, se tapa y sella. Se conserva en un lugar oscuro y fresco¨.

*¨Si se quiere hacer aún más esterilizado el proceso, se pueden hervir estos frascos con el agua hasta el cuello durante 25 minutos¨.

*En Instagram: @clivemasala

Video de #Venezuelacongusto para HispanoPost sobre Clive Britcher y sus propuestas en conserva

La receta del arroz con leche por Dulcear.com

Claves para preparar este postre con gusto a hogar

Por www.dulcear.com @Somosdulcear

El arroz con leche es un postre que sabe a familia. No dejes de prepararlo en casa para disfrutar con tus allegados. Es fácil y no dudes de que es comida para el corazón.

Ingredientes

2 tazas de arroz blanco
2 y ½ litros de leche
3 tazas de azúcar
1 rama de canela
La corteza de un limón
½ cucharadita de sal

¿Cómo se hace?

*En un bowl colocar el arroz con agua hasta cubrirlo y dejarlo remojar durante seis horas.

*Luego, escurre el arroz y llévalo en una olla con la leche y la canela al fuego (bajo), agrega la sal y remueve constantemente hasta que el arroz esté blando pero no del todo. En ese momento, agrega el azúcar en dos o tres partes y sigue removiendo.

*Cuando esté cocido el arroz, apagas el fuego, agregas la concha del limón, lo tapas y lo dejas reposar al menos un par de horas. Luego retiras la concha de limón y la rama de canela y, si lo deseas, lo sirves tibio o lo pones a enfriar en la nevera. Sirve con canela espolvoreada por encima.

Otras recetas de Dulcear.com que consigues en nuestra web:

La receta del Dulce de paleta 

La receta de las polvorosas 

Torta de chocolate y naranja 

Su web: www.dulcear.com 

 

Ocho consejos y tres recetas fáciles para aprovechar los vegetales

Por Rosanna Di Turi (@Rosannadituri)

Siempre es útil conocer nuevas formas de preparar vegetales y hortalizas por todas las ventajas que ofrecen. Pero en estos tiempos se agradecen más esas ideas. En los mercados populares se pueden buscar las más accesibles y procurar con ellas platos que sean aliados al servir la mesa. Aquí cuatro talentosas cocineras comparten consejos.

  1. “La berenjena es como la carne de cerdo de los vegetales: puedes aprovechar todo y en distintas formas” comparte la chef Mercedes Oropeza del restaurante Hajillo´s. “Se pueden preparar en rebanadas y a la plancha, rebozadas, en crema, encurtidas en vinagre y aceite. Preparadas de esta última manera se pueden reservar en la nevera y mientras más tiempo pasan, más ricas se ponen¨.

2. “Con calabacín, berenjenas y pimentón sin piel se puede preparar una caponata, salteándolos en un poquito de aceite de oliva con orégano. Se puede servir frío o caliente como guarnición”, aconseja Oropeza.

3. “Es importante estar pendiente qué está de temporada para aprovechar los más frescos¨, comparte Oropeza. También estar atento para buscar nuevos usos a las distintas opciones. ¨El celery, por ejemplo, se puede cortar en cuadritos junto con zanahoria. Sofreír con tomillo, un toque de vino blanco, sal y pimienta y sirve de base para pescados”, comparte Oropeza.

4. “La auyama se puede aprovechar en distintas formas más allá de la crema” comparte Diana Garrido de La casa del viento en Mérida y ofrece varios consejos. “Si se corta en rueditas de un centímetro de grosor, se pueden poner en una plancha aceitada al horno, con cuidado que no se peguen entre ellas. Se les agrega sal gruesa, pimienta y hierbas. Cuando estén doradas se voltean”. De esa manera, comparte Garrido, se pueden servir como acompañamiento o utilizar alternadas con láminas de pasta en pastichos. “Esa receta también se puede hacer con papas o batatas”.

5. “Del brócoli se puede aprovechar todo, incluso el tallo y las hojas”, aconseja Garrido. “Al tronco se le quita el borde fibroso, se rebana muy delgado y se incorporan a  ensaladas. Las hojas se pueden aprovechar como las acelgas”.

6. «Es importante comprar los vegetales lo más frescos posible. Eso garantiza en buena parte que se mantengan las cualidades de cada vegetal y su valor culinario», comparte desde Mérida, la chef Valentina Inglessis.

7  «Los puntos de cocción son importantísimos al preparar vegetales. Algunos es preferible comerlos en crudo para que mantengan su valor nutricional. Otros apenas cocidos. En líneas generales las verduras no deben sobre cocinarse», explica Inglessis.

8. «Explorar es fundamental. El mundo vegetal es inmenso y generoso; las combinaciones y posibilidades, infinitas. Cocinar con vegetales es un verdadero reto a la creatividad» completa Inglessis.

La chef Alejandra Gibert, merideña ahora residenciada en España, comparte cuatro recetas sencillas con vegetales.
 
#1 Jugo de alcachofa
«Cuando hacemos corazones de alcachofas, podemos reutilizar los pétalos externos que quedan cuando las deshojamos. En una olla ponemos cantidad suficiente de agua a hervir, al llegar a ebullición agregamos los pétalos lavados y limpios, más una ramita de perejil. Cocinamos hasta que estén suaves, aproximadamente unos 15 minutos. Luego llevamos a la licuadora y trituramos todo con un poco de agua de la cocción. Tamizar. el líquido resultante podemos agregarlo como parte de un fondo para un arroz, o como base para crema de una pasta, o para adicionarlo a un dip de queso crema».
# 2 Vegetales rostizados
«Esta es una receta muy práctica y fácil, que requiere muy poco esfuerzo y es perfecta como guarnición o hasta para comer con un rico arroz integral con curry o  con una buena tostada de pan. Ponemos en un refractario de vidrio o bandeja, tomates sin semillas cortados en cuartos, rodajas de berenjena, calabacín, pimentón, cebollines tiernos y unos dientes de ajo. Se puede rociar con aceite de oliva, sal, paprika y unas ramas de romero fresco. Precalentamos el horno a 180 grados, introducimos el refractario, cocinamos hasta que doren, se recomienda a mitad de cocción voltearlos para que la cocción se pareja y que se integren todos los sabores. Dejar reposar y servir».
#3 Remolachas baby encurtidas en especias dulces
«Esta receta es muy versátil ya que la podemos usar para ensaladas, por ejemplo, con queso feta, hierbabuena e hinojo. O para acompañar cualquier proteína junto con unos vegetales salteados o a la parrilla es estupenda. Para realizar esta receta necesitamos 1 kg de remolachas pequeñas, peladas y cortadas longitudinalmente en sextos.
En una olla ponemos 1 l. de agua, 3/4 taza de vinagre blanco, 3/4 taza  de azúcar, 1 cucharada sopera de sal, 4 pepitas de guayabita y las remolachas. Cocinamos hasta que esté al dente, agregamos 5 unidades de anís estrellado. Y dejamos reposar. Conservar en nevera».
Fotografía tomada de Cuerpomente.com

Receta de coliflores asiáticos rostizados por Super Simple Foods

Coliflores asiáticos rostizados

Receta de Alessandra y Carolina Chumaceiro, autoras del libro Super Simple Foods

Ingredientes

  • 1 cabeza de coliflor grande
  • Cilantro para adornar, finamente picado
  • Ralladura de 1 limón (opcional)

Para la salsa:

  • 1 cucharada aceite de ajonjolí tostado
  • 1 cucharada de salsa de soya
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de miel

Preparación

*Precaliente el horno a 400°F.

*Lave la coliflor y córtela en piezas pequeñas, como se puede apreciar en la fotografía.

*En un bol mezcle todos los ingredientes para la salsa y revuelva muy bien. Luego agregue la coliflor y asegúrese de que quede bien cubierta. Guarde un poco de salsa para colocar al final antes servir.

*Coloque los trozos de coliflor en una bandeja de aluminio de manera organizada para que tengan una cocción uniforme. Cocine por 15 minutos, luego voltéelos y cocine por 15 minutos más, o hasta que estén tiernos.

*Sirva en el plato, espolvoree la ralladura de limón y el cilantro picado por encima.

Alessandra y Carolina Chumaceiro son dos hermanas venezolanas que decidieron plasmar su pasión por una alimentación saludable en el libro de recetas Super Simple Foods, editado a finales del año pasado. Esta receta pertenece a esa publicación, escrita en inglés y lograda en Caracas, en la que los vegetales resultan protagónicos. Allí demuestran con gusto y versatilidad distintas opciones al prepararlos.

 

Receta de pan dulce de yuca por Juan Pablo Márquez @pan_comido

Juan Pablo Márquez @pan_comido

Hay un pan de yuca en los Andes que es uno de mis favoritos: la almojábana. Su aroma y sabor es indescriptible. Sin embargo, no es el único pan que se puede hacer con este ingrediente. Hoy compartiré otras receta y les echaré el cuento de cómo usar la yuca para hacer rendir una masa de pan con ese ingrediente económico y abundante que tenemos en Venezuela.

Primero les cuento cómo procesar la yuca para poder hacer esta receta y no sufrir tropiezos en el camino. Empecemos con un truco muy sencillo para que no quede dura cuando se cocina. Al momento de almacenarla, es bueno quitarle la concha y congelarla. Esto permite tener las porciones listas para el momento que se necesiten. Además, cuando se forman los cristales de hielo en la yuca, estos rompen fibras y permite que quede más suave al momento de servirla.

¿Cómo preparar la yuca para hacer un pan con ella? Primero hay que hervirla por un buen tiempo hasta que esté lista. Se deja enfriar. Luego, con mucha paciencia y dedicación, se hace un puré intentando eliminar todas las venas o hilos que quedan. Recuerda que si los dejas, te los vas a conseguir en el pan luego de horneado.

Sabiendo todo esto vamos con la receta.

Receta con levadura (Método aburrido)

  • 765 gramos de harina de trigo
  • 380 gramos de agua
  • 15 gramos de sal
  • 765 gramos de puré de yuca
  • 76 gramos de azúcar
  • 0.1 gramos a 7 gramos de levadura (Depende de qué tan apurado estés)

Receta con masa madre (Método divertido)

  • 636.13 gramos de harina de trigo
  • 254.45 gramos de agua
  • 15.27 gramos de sal
  • 763.36 gramos de puré de yuca
  • 76.34 gramos de azúcar
  • 254.45 gramos de masa madre 100% de hidratación

Después de tener el puré de yuca listo y frío, además de todos los ingredientes bien medidos y proporcionados, empieza a mezclarlos sin incluir aún la sal. También reserva parte del agua, porque esta masa es muy pegajosa. Integra todos los ingredientes hasta lograr una masa homogénea. Agrega la sal y piensa, ¿Tengo el suficiente valor para agregar el agua restante? Si es así, adelante que lo que viene es trabajo intenso.

Se recomienda hacer amasado con reposos, aplicando el amasado francés. Esta masa es muy pegajosa por la cantidad de líquido que tiene la receta, por eso este tipo de amasado es ideal en esta ocasión. Mi recomendación es amasar por dos minutos y dejar reposar 15 para que el gluten se forme y puedas controlar la masa. Recuerda que la masa estará lista cuando pasa la prueba del pañuelo.

Para todos aquellos afortunados que tenemos una amasadora o batidora en casa estamos hechos porque el trabajo, en este caso, será tener paciencia: añada todos los ingredientes en la amasadora y déjela trabajar hasta que la masa esté lisa y homogénea.

Amasamos a mano o a máquina hasta que la masa esté lista. Es hora de dejarla reposar para que se relaje. Este es un pan bastante aguado en el formado por eso recomiendo hacerlo en un molde, para poder contener todo ese poder que van a ver surgir en esta receta. Recuerden que estamos trabajando con un tubérculo que es utilizado para hacer algunas bebidas fermentadas por lo que permitirá que el pan fermente mucho más rápido que lo habitual. Lo comento porque he sufrido sobre fermentaciones con esta masa.

Después del tiempo respectivo de fermentación -en el caso de la masa madre unas seis horas y dependiendo de qué cantidad de levadura, pueden ser desde dos hasta seis horas- este pan toma un color bastante particular en el proceso de horneado. Yo lo hago con el horno a 200ºC y todo el vapor que pueda generar por los primeros 10 minutos, luego bajo la temperatura a 180ºC hasta que el pan tome color y esté listo.

La receta de la torta de chocolate Caracas por Dulcear.com

Por Dulcear.com @somosdulcear

La Torta Caracas la preparamos para celebrar a la capital venezolana. Esta receta la encontramos en los libros Les Melleiurs Gateâux de Barbara Maher, y en El oro moreno de Venezuela El Cacao Cultura, Cultivo y Cocina de Claude Chemin. Nos inspiramos, la hicimos y queda maravillosa. Aquí te contamos cómo prepararla.

Ingredientes

Para un molde redondo de 15 x 4.5 cm

Torta

30 gramos de chocolate negro

1 cucharadita de agua fría

3 huevos (separar claras y yemas)

30 gramos de azúcar glas

15 gramos de azúcar

45 gramos de polvo de almendras

25 gramos de harina

25 gramos de mantequilla derretida y enfriada.

Ganache de chocolate

300g de chocolate

250 ml de crema de leche

Para decorar

Virutas de chocolate.

 

¿Cómo se prepara la Torta Caracas?

Precalienta el horno 180 c y prepara un molde para hornear.

Funde el chocolate con el agua en baño de maría y deja enfriar.

Mezcla las yemas con el azúcar glas, añade el chocolate fundido y el polvo de almendras.

Bate las claras a punto de nieve firme y añade el azúcar sin dejar de batir.

Mezcla el chocolate fundido, la harina, la mantequilla derretida enfriada y luego agrega las claras en forma envolvente para no perder el aire.

Vierte la mezcla en el molde y se hornea por 25 minutos y se verifica la cocción.

Retira del horno. Cuando se enfríe, corta en dos la torta y rellena y decora con la ganache y las virutas de chocolate.

La ganache de chocolate

Trocea el chocolate lo más pequeño posible y colócalo en un bowl.

Calienta la crema de leche hasta su primer hervor, retira del fuego y agrégasela al chocolate, sin remover. Espera unos segundos para que el calor derrita el chocolate y luego lo ayudas con una espátula.

Es recomendable hacer la ganache unas 12 horas  antes para que esté fría y tenga la mejor consistencia para usarla de relleno y luego para cubrir la torta.

La receta del arroz con leche por @Somosdulcear

Receta del arroz con leche

Por Dulcear.com @Somosdulcear

Ingredientes

Dos tazas de arroz blanco

2 ½  litros de leche

3 tazas de azúcar

1 rama de canela

La concha de un limón

½ cucharadita de sal

Preparación

*En un bowl se coloca el arroz y se cubre con agua. Se deja remojar por 6 horas.

*Se escurre el arroz y se lleva a una olla con la leche y la canela donde se cocina a fuego lento mientras se remueve constantemente.

*Agregar media cucharadita de sal y remover constantemente hasta que el arroz esté blando pero no listo.

*Poco a poco ir agregando el azúcar por tazas en dos o tres partes.

*Cuando esté cocido el arroz , se apaga el fuego. Se agrega la concha del limón, se tapa y se deja reposar un par de horas. Luego se retira la concha de limón y la rama de canela. Se puede servir tibio o enfriar en la nevera previamente. Se sirve con canela espolvoreada por encima.

Fotografía: Dulcear.com

 

 

Los esmeros de @Baticocina y su receta de mini panes trenzados

Por Rosanna Di Turi @Rosannadituri 

Fotografías cortesía @Baticocina

Bat-el Lancry  (conocida como @Baticocina en Instagram), tiene la pasión por la cocina tatuada en los genes. “Mis bisabuelos cocinaban, mi abuelo tenía un restaurante y mi papá nació allí”. Sus padres -de origen marroquí, formados en Israel y radicados en la isla de Margarita hace más de tres décadas- convirtieron la afición por la cocina en un restaurante bautizado Lancry’s, donde Bat decidió comenzar a trabajar desde los 21 años de edad. “Dije que sería cajera, pero luego le pedí a mi mamá las recetas de postres para prepararlas allí. Después aprendí las ensaladas y los platos principales. Cuando mi papás abrieron un segundo restaurante, decidí entrar de lleno en la cocina”, cuenta la joven que estudió en La Casserole du Chef.

Cuando su primer hijo, Kael, tenía seis meses y comenzó con la comida alternativa a la leche materna, Bat afrontó el reto de imaginar propuestas saludables que quiso dar a conocer, y así nació Baticocina en Instagram. “Mis amigas etiquetaban a otras amigas, que las replicaban”.

La comunidad de fieles asciende a más de 100.000 que participan en su mundo a través de recetas y aprendizajes maternales, que ahora se renuevan con la llegada del segundo hijo, Lev. “Con él compartí todo el proceso desde el embarazo. Fue una experiencia distinta. Ya no tenía los miedos de las primerizas. Decidí vivirlo de manera más consciente y relajada. Y así es mi bebé”.

En las redes expone su filosofía maternal, en especial a la hora de alimentar a la prole. “No compro productos procesados. Para qué buscar crema de arroz, si la puedes hacer. Igual se puede elaborar el cereal de maíz. Yo salía con mi bebé y mis potecitos de comida para todos lados. A mi primer hijo le enseñé a probar distintas familias de alimentos a partir de los seis meses. Lo iba anotando y al año comía de todo”. Los aprendizajes los comparte con quienes la siguen en Instagram. “Procuro transmitir que todo tenga un sentido, que te conectes de corazón con lo que haces. Si le das un masaje a tu hijo, que sea de valor y con un propósito”.

A través de esa vía, la expectativa de que publique recetas la nutre para seguir. “Si por mi fuera cocinaría todo el día.  Cuando me sugieren cosas las asumo como un reto”, afirma quien se propuso lograr 100 “BatiRecetas” antes de terminar el año. Además, planifica la edición de dos recetarios y un blog para dar a conocer sus platos. “A mí me inspira que la gente espere y aproveche mis recetas“. Aquí comparte una de ellas.

Mini panes trenzados una #BatiRecetasparatriunfar

Deliciosos pancitos para desayunar o cenar, son esponjosos, suaves y muy aromáticos.

Ingredientes:

500 gramos de harina de trigo

2 cucharaditas de levadura seca

1 taza de agua

2 cucharadas de miel

3 cucharadas de aceite

1 huevo

1/2 cucharadita de sal

Para decorar:

1 huevo

2 cucharadas de semillas de ajonjolí

Preparación:

[precalienta el horno a 180•C]

1. Mezcla todos los ingredientes en un bowl hasta formar una masa. Si notas que tú masa necesita más líquido o más harina agrega más poco a poco. La masa debe ser suave, manejable y no debe pegarse a tus manos.

2. Forma una bola con la masa, tapa el bowl con plástico y deja que la masa doble su tamaño durante 1 hora.

3. Pasado el tiempo, toma la masa y divídela en 12 bolitas.

4. De cada bolita realiza 3 tiras, luego trénzalas y une sus extremos para formar un bollito trenzado.

5. Coloca los pancitos en una bandeja con papel encerado, tápalos con una bolsa plástica y déjalos leudar durante 45 minutos.

6. Finalmente antes de hornear, píntalos con un poco de huevo batido y agrega semillas de ajonjolí para decorar.

7. Hornea a 180•C | 350•F durante 15-20 minutos o hasta que los veas doraditos.

 

 

Receta de Coliflores asiáticos rostizados por @SupersimpleFoods_

 

Coliflores asiáticos rostizados

Receta de Alessandra y Carolina Chumaceiro, autoras del libro Super Simple Foods

Ingredientes

  • 1 cabeza de coliflor grande
  • Cilantro para adornar, finamente picado
  • Ralladura de 1 limón (opcional)

Para la salsa:

  • 1 cucharada aceite de ajonjolí tostado
  • 1 cucharada de salsa de soya
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de miel

Preparación

Precaliente el horno a 400°F.

Lave la coliflor y córtela en piezas pequeñas, como se puede apreciar en la fotografía.

En un bol mezcle todos los ingredientes para la salsa y revuelva muy bien. Luego agregue la coliflor y asegúrese de que quede bien cubierta. Guarde un poco de salsa para colocar al final antes servir.

Coloque los trozos de coliflor en una bandeja de aluminio de manera organizada para que tengan una cocción uniforme. Cocine por 15 minutos, luego voltéelos y cocine por 15 minutos más, o hasta que estén tiernos.

Sirva en el plato, espolvoree la ralladura de limón y el cilantro picado por encima.

*Alessandra y Carolina Chumaceiro son dos hermanas venezolanas que decidieron plasmar su pasión por una alimentación saludable en el libro de recetas Super Simple Foods, editado a finales del año pasado. Esta receta pertenece a esa publicación, escrita en inglés y lograda en Caracas, en la que los vegetales resultan protagónicos. Allí demuestran con gusto y versatilidad distintas opciones al prepararlos.

 

Receta de Tartaleta de crema y mango por @somosdulcear

Por Dulcear (www.dulcear.com) (@somosdulcear)

Esta tartaleta de crema y mango es una exquisita opción para dar el toque dulce a una celebración, sea grande o pequeña. Es delicada y sencilla, como las mejores cosas de la vida.


Ingredientes

170 gramos de harina todo uso

75 gramos de mantequilla

25 gramos de azúcar

2 yemas de huevo

Para el relleno

250 ml de crema de leche

2 huevos

50 gramos de azúcar

400 gramos de mango, cortado en cubos (tratar de que la fruta esté lo más firme posible)

Preparación

Mezcla en un cuenco grande la harina y la mantequilla cortada en trozos pequeños hasta lograr un arenado (usa un tenedor para no derretir la mantequilla con el calor de tus dedos).

Agrega el azúcar y las yemas.

Mezcla sin amasar y recuerda tocarla lo menos posible con las manos.

Envuélvela en papel film y refrigera durante al menos 30 minutos. (Si puede ser de un día para otro, sería ideal. Cuanto más tiempo pase en la nevera, mejor).

Mientras, puedes hacer el relleno: bate la crema de leche, los huevos y el azúcar en un cuenco y lleva a la nevera.

Transcurrido el tiempo mínimo de refrigeración, saca la masa de la nevera, extiéndela y forma un círculo un poco más grande que el del molde que usarás, coloca la masa en el molde y refrigera por media hora más.

Precalienta el horno a 180ºC y hornea “a ciegas” o “en blanco”, es decir, sin incluir el relleno, durante 10 min. Recuerda hacerle unos huequitos con un tenedor para que la masa no se abombe dentro del horno.

Retira del horno, pon una capa de mango en la base de la tarta, vierte encima el relleno de crema y hornea otros 35 min hasta que la crema esté firme y dorada .

 

Tips de expertos

  • Recuerda manipular lo manos posible la masa con las manos, para no derretir la mantequilla con el calor.
  • Corta la mantequilla en cuadros pequeños para que sea más fácil de unir con la harina.
  • Esta masa puede conservarse en el congelador en perfecto estado durante 3 meses envuelta en papel film.
  • Para el relleno puedes usar cualquier fruta de tu preferencia.

 

 

Receta de pan sin amasado por @pan-comido

Por Juan Pablo Márquez @pan_comido

Unos de los principales problemas de hacer pan es el amasado, por el mal entendimiento de este oficio y porque además de que se ha impuesto un pensamiento “más rápido es mejor”, cuando pensar así es un gran error.

Hacer pan no debe ser una tortura: realmente debería ser un momento de relajación y de disfrute, es allí donde el pan sin amasado toma el control y se hace el emperador de la cocina a la vieja escuela.

El porqué de que esta técnica funciona radica en cómo se forma el gluten, que es la unión de un conjunto de proteínas hidrofílicas, gliadina y glutenina en mayores proporciones. Estas proteínas, al estar en contacto con el agua, se unen generando el gluten. Lo que se hace en el proceso de amasado es forzar la hidratación de las proteínas y ordenar toda la red que se genera para poder contener el gas que producen las levaduras y así obtener un pan esponjoso. Ahora: qué pasa si nos tomamos el tiempo para que esa hidratación ocurra de forma natural y hacemos algunos dobleces para que el gluten se ordene? Tenemos un pan en el que el esfuerzo del amasado es casi cero.

Receta

  • 500 gramos de Harina
  • 350 gramos de Agua
  • 10 gramos de Sal
  • 1 gramo de Levadura si le colocas menos mejor

Procedimiento

Mezclar en un contenedor grande el agua, la levadura y la sal, hasta que se disuelvan, (hay que recordar que no se va a amasar).

Agregar la harina y mezclar hasta que todo esté homogéneo. Dejar reposar por 30 minutos.

Pasado este tiempo, hacer dobleces desde el borde al centro del contenedor (son alrededor de 4 a 7 dobleces) he intentar voltear la masa para que los dobleces queden en el fondo del contenedor. Dejar reposar otros 30 a 60 minutos y hacer los mismos dobleces. Un truco: si te mojas las manos antes de hacer los dobleces la masa no se debería pegar a tus manos).

Cubrir la masa o el contenedor con una plástico o tapa, colocar la masa junto con el contenedor en la nevera por 12 horas. Pasado ese tiempo, sacar el tazón de la nevera y dejar que tome temperatura. Sacar la masa del tazón, colocarla sobre una superficie con harina y dar los últimos dobleces.

Si tienes de una olla con tapa que se pueda colocar en el horno vas a descubrir una nueva técnica de horneado: calentar el horno a todo lo que dé con la olla tapada dentro. Cuando ya esté bien caliente el horno y la olla, hacer los últimos dobleces y colocar la masa dentro de la olla tapada y al horno, recomiendo una temperatura de 200 ºC : hay que tener cuidado porque la olla está caliente y te puede dejar marcas indelebles en la piel. Hornear por 10 a 12 minutos con la tapa. Luego de esto, quitar la tapa y bajar la temperatura 180 ºC para terminar la cocción y obtener color en el pan.

Por amor a la no interacción de los neutrinos con la materia ordinaria, dejar enfriar el pan antes de comerlo para poder apreciar los verdaderos sabores del pan.

Todas las comidas que se pueden lograr con un pollo por Diana Garrido @lacasadelviento

Por Diana Garrido @lacasadelviento

Siempre, pero más aún en estos tiempos, es importante el aprovechamiento máximo de la materia prima. Esto hicimos con dos pollos orgánicos que compramos. Orgánicos porque su alimentación fue a base de maíz y desechos orgánicos y no alimento industrial. No confundir con esos que llaman criollos, que suelen comer tanto maíz como alimento industrial, aunque no se los llena de hormonas ni antibióticos.

Mi interés hoy es contarles todas las comidas que pueden salir de un pollo donde se puede aprovechar patas y piel también, puesto que los pollos orgánicos vienen enteros.

Comienzo deshuesando todo el pollo, inclusive los muslos, pero todo por separado. En una olla voy colocando piel, huesos y patas. Siempre del deshuesado sale carne, pequeños trozos que voy reservando en un bol. Incremento esos trozos haciendo un esfuerzo por sacar más carne. Los muslos los deshueso para aprovechar hasta el último hueso en el caldo. Les dejo la piel, que en pollos orgánicos no me preocupa, y a la hora de cocinar, comenzando de ese lado, obtendremos una pieza más sabrosa y con un lado crujiente. De esos dos pollos, he obtenido hasta ahora 4 muslos deshuesados.

Luego las pechugas. Esa piel al caldo. Las pechugas tienen unos lomos que quedan desprendidos. Esos los corto al medio longitudinalmente y los reservo para empanar con huevos y pesto de ajo y cilantro (empanizo, paso por la mezcla de huevo y pesto, y vuelvo a empanizar, en nuestro caso con pan rallado sin gluten enriquecido con semillas). De ahí me salen 8 tiras empanizadas, que son 2 comidas para los niños.

De las pechugas saco filetes. Estos pollos son de 3 kilos promedio, así que de cada pechuga salen 2 filetes. Total, 8 filetes. Con los pedacitos de carne que voy reservando hago nuggets caseros. En la procesador pongo pan rallado sin gluten, huevo, ajo, cebolla, cilantro, un pedacito de pimiento rojo (poco porque contiene salicilatos), sal y pimienta y el pollo. Proceso todo hasta que queda una masa. Hago tipo arepitas y lo vuelvo a empanar. Al congelador. De ahí me salen de 18 a 20 unidades (tipo arepas medianas) que serán unas 3 a 4 comidas de los niños.

Aparte, monto el caldo con cebollín, apio españa o célery y sal (el célery pone a andar bien el intestino, así como el repollo cocido). Ese caldo lo cocino unas horas a fuego bajo hasta que los cartílagos se desprenden de los huesos. Puedo congelarlo porcionado o entero para una gran sopa, de ahí que no sea posible decir para cuántas comidas alcance.

Al enfriarse el caldo, separo la carne para hacer un guiso para rellenar arepas. Mínimo llenará 6 arepas. Piel y cartílagos serán el desayuno de Amalia y Becerro, nuestros gatos. Total, mínimo salieron 20 comidas de dos pollos grandecitos. Mínimo. Así que ya saben, si compran un pollo, no es para meterlo al horno y sacar una sola comida para tres o cuatro comensales. Mínimo deberían sacar lo equivalente a 10.

 

 

Rosca de reyes con ron por @Pan-comido

Por Juan Pablo Márquez (@pan-comido)

Esta receta sale de los mas recónditos archivos de mi tableta, no porque sea una mala receta sino porque tengo un buen tiempo que no encuentro azahar del bueno, del que no se pierde el aroma cuando de hornea.

A los que se atrevan a meter manos en la masa con esta receta les digo que el amasado es complicado como el de una brioche porque la cantidad de mantequilla que lleva hace que sea todo un reto lograrlo.

Esta receta lleva ron y mientras de mejor calidad mejor. Como recomendación es aconsejable no usar licores de ron porque los aromas generalmente son plásticos y no quedan impregnados en la masa.

Ahora bien la todo Rosca de Reyes debe tener aroma a azahar, pero qué es eso y de dónde sale. Además porqué es tan caro. El azahar o agua de azahar proviene de las destilación de los macerados de la flor de naranjo agrio. Sólo saquen la cuenta de cuántas flores hay que cosechar para poderdestilar volúmenes aceptables de este producto.

Ahora sí, vamos con la receta.

414.63 gramos de harina panadera
12.19 gramos de azahar
73.18 gramos de mantequilla de vaca sin sal
121.94 gramos de huevos
18.29 gramos de ron
85.37 gramos de azúcar de la más sabrosa
170.74 gramos de  *masa madre 100% Hidratación
121.94 gramos de  *Leche

*Refresco de Masa Madre
——–
75.89 gramos de harina panadera
75.89 gramos de agua
18.97 gramos de  Masa Madre 100%

*Leche

——–
108.39 gramos de agua
13.55 gramos de leche en Polvo

(Si notan que en esta receta describo el último refresco de la masa madre y la preparación de leche, es porque la leche se debe dosificar).

Como en toda receta que explico deben mezclar todos los ingredientes menos la mantequilla y en este caso el ron, amasar hasta que se logre una pasta homogénea y dejar reposar por unos 30 a 60 minutos.

Luego de este reposo, amasar con la técnica que más les guste, recomiendo el amasado francés o el bertinet. Si aplican reposos el proceso será más sencillo solo hasta que le llegue el turno a la mantequilla y el ron, este será el momento en el que el desastre será el que reine en la mesa de trabajo. Paciencia y mucho orden si es posible. Si tiene la suerte de tener una amasadora o batidora con gancho, el juego ya es mucho más sencillo: tire todo adentro de la olla, menos la mantequilla y el ron, cuando ya la masa casi esté lista agregue los dos ingredientes que faltan y deje amasar hasta que logre un desarrollo de gluten perfecto.

Al tener la masa en su punto, llega la hora de dejar reposar la masa. Recomiendo para esta receta picar en dos la masa y dejarla en frío o hasta que duplique su volumen.

Cuando esto suceda estamos listos para formar la rosca. Abres un pequeño orificio en el centro de la bola de masa y empiezas a hacerlo más grande hasta el espesor que más te guste.

Dejas crecer hasta que vuelva a duplicar el volumen y decoras la rosca con las típicas frutas confitadas. En mi caso no me gusta decorarla prefiero comerla sin ningún adorno para poder disfrutar el aroma del azahar y el ron. El horneado es una de las cosas más importantes en la rosca de reyes: precalentar el horno a 200ºC, meter la rosca al horno y hornear por 10 minutos baja la  temperatura a 180ºC y hornear otros 5 minutos, si se esta formando una corteza o tomando demasiado color la cosca puedes cubrirla con papel de aluminio.

Dejar reposar hasta que este fría, preparar un buen café y disfrútela que ese amasado se lo merece.

Receta de la Tartaleta de ciruelas por @somosdulcear

Por Dulcear.com @somosdulcear 

Ingredientes

Masa básica para tartaletas dulces y saladas

150 gramos de mantequilla (fría y cortada en trozos pequeños)

1 ¾  tazas de harina

1 huevo

Relleno 

500 gramos de ciruelas pasas

3/4 taza de azúcar

2 tazas de agua (cantidad necesaria para cubrir las ciruelas )

Opcional: clavitos de olor, limón


¿Cómo se hace?

La masa

Mezcla la harina cernida y la mantequilla hasta que se formen grumos.  Luego agrega el huevo. Presiona suavemente hasta lograr una bola sin manipular demasiado la masa para que la temperatura no derrita la mantequilla. Envuelve en papel film y llévala a la nevera por 1 hora.

Para el relleno

Corta las ciruelas en dos, llévalas al fuego en una olla junto al azúcar y al agua.  Déjalas hervir y espera tener un  almíbar espeso para retirar del fuego. Deja que enfríe antes de verterlo en la base.

Para hornear  

Barniza el  molde con mantequilla derretida, enharina el mesón y estira la masa con ayuda de un rodillo hasta que tenga el tamaño ideal, es decir, que sobresalga un poco el tamaño del molde. La masa restante la guardas en el refrigerador para usar luego.

Enrolla la masa en el rodillo y extiéndela sobre el molde. Presiona bien la masa contra el fondo del molde para sellar y luego corta cualquier excedente.

Pincha el fondo de la tartaleta con las puntas de un tenedor para evitar que se formen burbujas de aire durante el horneado.

Vierte el relleno en la base.

Estira la masa sobrante y corta 12 tiras de 1,25 cm para hacer el enrejado.

Coloca con cuidado la mitad de las tiras de masa de izquierda a derecha sobre la tarta y las otras en diagonal sobre las primeras. Barniza las tiras y el borde y lleva al horno por aproximadamente 20 min o hasta dorar y que el aroma llene la casa.