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Ya viene la cosecha de café

Por la ubicación geográfica en la que se encuentra Venezuela, a principios de octubre y hasta febrero-marzo, es época de cosechar café.

Ya estamos cercanos a la gran fiesta de la recolecta. En épocas de la colonia, los Padres Palacios y Blandín, entre otros, se alistaban para la cosecha, y la celebracion era acompañada con arpa, cuatro, maracas y un sancocho.

En muchos países la cosecha literalmente es una fiesta, las mujeres alegran con sus cantos la faena, y llenan asi los canastos con uno de los mejores frutos que tiene el trópico: el café.

A veces se nos olvida que el café es una fruta, y como tal, tiene un punto óptimo de madurez, es decir, un punto donde sabe “más rico”. Cuando bajamos un mango verde de la mata nos da un sabor ácido y mucha astringencia. Y lo mismo sucede con el café. Cuando obtenemos una taza astringente, con mucha seguridad hay mala recoleccion de los granos.

Se vaticina que esta cosecha será complicada a nivel mundial, ya que la roya ha destruido buena parte de los cafetales en todo el mundo. En especial el café arábica. Ademas de esto, los cambios climáticos tambien están afectando las cosechas. Las lluvias a destiempo y escasas, merman la producción.

Pero no todo es tan malo. En Venezuela a pesar de las dificultades climáticas, hay pequeños productores que están motivados con el café, y tendremos café nuevo y fresco. El trabajo ahora es tostarlo bien y desarrollar los mejores sabores posibles.

Puede sonar utópico, pero soy de las personas que ven la taza “medio llena” y sí apuesto por un mejor café venezolano. Sí sueño con ver café venezolano en las vitrinas de tiendas fuera del país, y que esta taza que tanto orgullo nos dio en la época de los años 80’s vuelva a brillar en los paladares.

Ya lo he dicho: es tarea de todos. Exigir, ser meticulosos, y en especial, instruirnos para identificarnos con nuestro café. Mientras más sepamos de nuestro café, créanme, que “más rico” nos sabrá. Cuando busquemos café con su origen, con su denominacion de origen, indicación geografica, es decir, la trazabilidad, obtendremos una gran satisfaccion, ademas que lograremos identidad, que tanta falta nos hace.

Como venezolanos nos sentimos orgullosos (y con toda razón) de nuestro cacao y nuestro ron.  Y por qué con el café no sucede lo mismo? Será por lo cotidiano? Será por lo barato que nos cuesta el café?

Dejo esta idea, como de costumbre, para despertar conciencia de identidad. Nuestra comida y hábitos nos definen como sociedad. Con esta cosecha, que seguiremos despertando y respetando lo nuestro.

Por Pietro Carbone

Confeso apasionado del buen café, se ha consagrado a divulgar cómo lograrlo. Aprendió barismo en Italia, logró su certificado también como catador y ofrece cursos de barismo. Tiene su blog Diario de un barista y escribió el libro Pasión por el café. Su Twitter: @carbonespresso. Su blog: carbonespresso.blogspot.com.

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