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Comer en Mérida

Las Tías

Mérida es un destino generoso, de gente amable, buenos productos y mejores sabores. Aquí, las gustosas iniciativas de varios emprendedores, para quienes vayan en esta temporada.

 

 

La posada de Xinia y Peter. Xinia Camacho aprendió a cocinar por amor a Peter. A los 16 años se casó con él, llevan 46 años juntos y se profesan cotidianamente un embeleso de eternos enamorados. Esas recetas que aprendió Xinia han sido, son y serán una de las buenas razones para visitar  Mérida, el lugar que eligieron para vivir hace 26 años. Su posada Xinia y Peter en La Mucuy baja, ha crecido al ritmo de los proyectos levantados con entrega y cariño. Allí es posible olvidar cualquier agobio, sentarse a la mesa con mirada a la montaña, beber el agua de manantial que envasa Peter con cristales de cuarzo para aplacar hasta la sed del alma y probar alguno de los platos que salen de una cocina siempre feliz, aunque esté en ebullición. Ahora allí, el joven chef merideño Néstor Gutiérrez, se encarga de proseguir el sello de la casa. Cuando Peter  toca con su armónica Over the Rainbow, la visita pasa a ser excepcional.

*La posada Xinia y Peter está en La Mucuy Baja. www.xiniaypeter.com Teléfono: 02742830214. 0416 8747698.

El Melao de Issam. El lugar sorprende de entrada. En el Centro Comercial Mileniun aguarda Melao, con decoración sobria, amplio y con mirada a la montaña. Su chef y socio, Issam Koteich, tiene esas gustosas mezclas posibles en este país. Es de familia siria, nació en Maracaibo, se crió en Mérida desde los 10 años y se formó como cocinero en España, Francia e Inglaterra. Tras trabajar cinco años en Dubai, volvió hace dos a Mérida y comenzó a cocinar a fuego lento el restaurante que abrió recientemente. Ese historial de vida y su formación puede leerse en sus platos donde apuesta por “una cocina creativa, recetas propias y una propuesta sencilla, aprovechando los ingredientes que Mérida ofrece”. Allí procura un equilibrio entre lo más solicitado y su apuesta por aprovechar los sabores de la región desde su mirada y técnica. “Quiero demostrarle a la gente que con lo que tenemos, se puede lograr algo espectacular”. En su local tiene propuestas como el tartar de trucha, un carpaccio en el que la carne se madura durante 21 días, croquetas de chistorras elaboradas en Mérida o un postre que le recuerda a Venezuela: torta de auyama con melao y queso de cabra.

*El restaurante Melao está en el C.C. Milenium, Nivel 1. Urb. Carrizal, Avenida Andrés Bello. Mérida. Teléfono:0274 2408055.

La casa de Mirén Apenas se atraviesa el umbral de su hogar en La Pedregosa de Mérida, se constata que se llegó a un lugar de excepción. La casa lo confirma: El comedor aguarda con la calidez de los lugares con vida. Mirén Goñi de Fontoba recibe con una vitalidad que contagia, el acento vasco que la acompaña y la generosidad siempre presente en tierras andinas. Hace 25 años dejó Caracas junto a su esposo y cerró el capítulo de su historia de sabores en la capital donde regentaban el bistró Miramelindo en el CCCT. En Mérida prosiguieron su propuesta de platos vascos bajo el mismo bautismo en su restaurante. Hasta que se jubiló hace tres años y pronto entendió que el descanso estaba en los proyectos constantes. “Me di cuenta que me aburría demasiado”. Fue así como decidió ofrecer sus platos vascos en casa. “Puede ser para una persona o 50”, comenta. Aunque algo esta claro: sólo un grupo por día. Ante sus comensales, ofrece un menú dirigido de sabores de su tierra de origen, que puede comenzar con bocados para picar, sopas calientes, pimientos de piquillo rellenos, cordero o pato. “Depende mucho de lo que consiga. No soy de las que propone cosas fijas siempre”, dice.

La casa de Mirén queda en La Pedregosa Mérida. Recibe previa reservación a través del teléfono: 0274: 2663880.

Los colores de Pra Pra. El buen gusto del lugar se agradece como una buena noticia. En el restaurante Pra Pra de Mérida se comprueba que la ciudad ofrece novedades por explorar en sus mesas. “En Mérida hay muchos haciendo cosas nuevas. Hay un movimiento gastronómico interesante, con gente joven y nuevas propuestas”, asugura Alejandra Gibert que forma parte, como cocinera, de esa avanzada. Gibert, joven chef y arquitecto merideña, combinó en ese local esas dos vocaciones. En agosto del año pasado, junto a su esposo Gabriele Ferri, decidieron emprender el sueño compartido: El del restaurante propio, con barra incluida, donde además se escucha jazz en vivo al caer la noche.

En una pizarra está la carta que Gibert propone: Croquetas con chorizo ahumado del páramo. Platos que incluyen las hortalizas que cultiva Beatriz Hermelín en El Vallecito. Los raviolis negros que alguna vez la embelesaran en Turquía. “Son los sabores que han quedado en mi memoria gustativa”, dice esta cocinera de familia, merideña de nacimiento, con sangre española y formada en la escuela Hoffman de Barcelona.

*El restaurante Pra Pra está en la Avenida Los Próceres. Centro comercial Plaza Los Próceres. Nivel Mezzanina. Mérida. Abre de miércoles a domingo de 12:30 m a 1:00 am. Los domingos sólo mediodía. Los jueves en la noche ofrecen jazz en vivo

Teo en De La Capellania. El joven chef Teo Zurita creció en una finca de Bailadores donde prosperan las fresas y las moras que su familia transforma en mermeladas y postres. Ahora, en su restaurante De La Capellania, entiende que un buen plato comienza desde el vínculo con el productor: una ventaja posible en Mérida donde los ingredientes llevan simbólicamente el apellido de quien los cosecha: “Uso los brotes de Beatriz Hermelín. Las lechugas hidropónicas de José Manuel García. Nuestra fortaleza es el contacto directo con ellos. Te proponen una hortaliza antes de cultivarlo y te llega en menos de 24 horas de cosechada”.En el restaurante de Zurita la trucha de la región puede servir para una mini hamburguesa al ajillo con rúgula. Pero también ha propuesto platos como su versión del Currunchete para San Juan: una propuesta renovada de un dulce tradicional.

*El restaurante De la Capellania está en el Centro Comercial Plaza Mayor.

Miel y canela.  Richard Sosa tiene 20 años en las cocinas y ahora a cargo del restaurante Miel y Canela en el Hotel La Pedregosa. Allí coincide en apostar por los sabores merideños.  “Aprovechamos un producto de buena calidad unido a la tendencia de reivindicar lo propio. Tenemos el contacto directo con el productor y allí se genera el vínculo”.Este octubre irá a Europa junto a Xinia, Peter y Teo Zurita a offrecer esas propuestas.

* El restaurante Miel y Canela está en el Hotel La Pedregosa.

Bistró en KQT. Sobre la mesa hay arepitas de trigo recién hechas. Tres tipos de quesos madurados, que revelan la calidad de lo que se elabora con esmero. Una mantequilla fresca hecha en casa. Mermeladas de frutas merideñas, más allá de las fresas. Ante esa mesa generosa, se agradecen las maravillas posibles en esta región amable por naturaleza. María Eva Vegas llegó a Mérida desde Caracas hace 38 años. Junto a su esposo Daniel comenzaron a trabajar esta finca en Cacute y se estrenaron en la elaboración de quesos propios y mermeladas. Junto a sus hijas, Anita y Gloria, elaboran un queso tipo holandés bautizado Mucuchíes que madura durante tres meses. Otro, inspirado en el Pecorino que madura seis y el siguiente que espera un año para estar listo. Ahora, en ese mismo espacio, proponen un pequeño bistró, con esos sabores artesanales.

* Alimentos KQT están en Cacute, Mérida. Teléfono: 0274 4160630. www.kqt.com.ve

En la Pedregosa alta y en las cocinas de la posada spa La Sevillana, el joven chef Nelson Castro también propone una cocina vinculada al producto y a esta región donde llegó para quedarse hace dos años. Luego de trabajar en el restaurante Sibaris, en Tenerife, España y junto al esmerado chef Takeshi Nagahama en Mérida, ahora propone platos con sabor a esta tierra. “Estoy enfocado en una nueva cocina merideña. Aplicar la técnica que conozco a los productos de la región”. Así, puede proponer Trucha curada en gelatina de miche, conejos de Jají o Cochinillos de Tóvar.

*El restaurante La Sevillana está en La Pedregosa Alta.

Por Rosanna Di Turi González

Periodista especializada en gastronomía, editora de esta página. Convencida de que nuestros sabores son un gustoso lugar de orgullo y encuentro para este gentilicio. Fue gerente editorial de la revista Todo en Domingo de El Nacional y autora de los libros ABC del Vino, Ron de Venezuela y El legado de Don Armando. Twitter: @Rosannadituri

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