El estreno de la nueva imagen de 1796 de Ron Santa Teresa con un viaje sinfónico

 

Rosanna Di Turi  @Rosannadituri

El pasado 12 de junio, el equipo de Santa Teresa presentó la nueva imagen de 1796, su ron más emblemático, en un evento en el teatro del Centro Cultural Chacao.

Sobre el escenario, la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, dirigida por la Elisa Vegas, ofreció un concierto mientras las imágenes proyectadas permitían viajar a través de la historia y logros de esta marca con 222 años y liderada por la quinta generación de la familia fundadora. Personalidades como Luis Olavarrieta, Valentina Quintero y el presidente de esta casa de ron, Alberto Vollmer, compartieron el mensaje que acompañó esta novedad: el valor de creer en el país y la convicción de que Venezuela ¨vale la pena¨.

La renovada botella de 1796 fue el motivo de este encuentro. Este ron logrado gracias al método de solera fue lanzado en 1996 a propósito de los 200 años de la Hacienda Santa Teresa. Sobre las tablas, Vollmer recordó como este ron transmite también el valor de apostar a un mejor porvenir. “Vale la pena imaginarse un mejor futuro, vale la pena seguir trabajando duro por nuestro país y sobre todo por las generaciones futuras. Dentro de 35 años, en el 2054, serán nuestros nietos quienes retiren la cera de la botella de 1796, la sirvan en un vaso con hielo macizo, miren al horizonte y sientan orgullo por el país que sufrió, luchó, resistió y se hizo más fuerte porque entendió que la única manera de salir adelante es creyendo siempre”, dijo Vollmer haciendo alusión a que una parte de los rones de esta mezcla tiene, explican ellos, 35 años.

1796, recuerdan ellos está presente en 70 países y ha merecido 27 reconocimientos internacionales. El más reciente fue la medalla de oro que obtuvo en Los Angeles International Spirits Competition el pasado mes de mayo. La nueva botella tiene la cruz de Aragua en su base y el logo renovado de la marca.

En el evento también recordaron el trabajo social que proponen en la Hacienda, apostada en El Consejo del estado Aragua, desde 2003: el Proyecto Alcatraz, a través del que han logrado la reinserción social de jóvenes antes extraviados en la delincuencia, a través del trabajo y los valores del rugby como plataforma educativa. “Hoy, esos mismos jóvenes en quienes pocos creían, también forman parte fundamental de estas botellas de 1796, ya sea porque la producen o porque la representan como embajadores de la marca a nivel mundial”, agregó Vollmer en este evento.

*En Instagram y Twitter: @RonSantateresa

Fotografías: Cortesía Santa Teresa

 

 

 

 

 

El estreno de Zafra 1991, un ron Carúpano de colección

Por Rosanna Di Turi @Rosannadituri

Carmen de Bastidas presenta los rones que logra con cariño maternal: “Son como mis hijos añejos”. La maestra ronera de Ron Carúpano, la única mujer que por lo pronto lleva ese título en el país, puede preciarse de los logros de su prole destilada. En el más reciente Congreso Internacional del Ron en Madrid, celebrado a finales de mayo, varios de las bebidas de la casa merecieron reconocimientos: Carúpano Legendario obtuvo doble medalla de oro, X0 una de plata y Carúpano 12 años una de bronce.

Recientemente presentaron una nueva creación que proponen en la categoría de rones de colección, junto a Legendario y X0. Allí ahora entra Zafra 1991, nacido del hallazgo de rones madurados desde esa fecha que mostraron en su evolución atributos especiales. “En 2001, cuando abrimos las barricas añejadas desde 1991, nos dimos cuenta de que tenían un extraordinario bouquet”, afirma Bastidas, quien comparte los esmeros que vinieron después.

Esos rones sirvieron de base para otra mezcla que, explica, se añejó en barricas tratadas especialmente con nuevos tostados, para obtener el Zafra: una edición limitada de la que ofrecen 5000 botellas al año mientras dure la existencia, y las primeras 600 están firmadas por la maestra ronera.

“El resultado es maravilloso y rompe paradigmas. Tiene una personalidad diferenciada,  carácter afrutado, notas a almendras. En boca es meloso, con sabores a miel. Es muy noble y no te golpean los alcoholes. Es fuerte pero suave y generoso a la vez”, lo presenta Bastidas, que es parte de Carúpano desde enero de 1990.

Allí asume la responsabilidad de lograr las mezclas de esta marca, acunada en la hacienda Altamira por manos familiares que se precian de sus 250 años de historia en el valle de Macarapana, en Carúpano, cerca del mar de Paria y junto a la fertilidad de sus montañas.  Por ello estos rones tiene una particularidad adicional: “La nota salina está en todos los rones Carúpano. Estamos a nivel del mar. Somos únicos en eso”.

Obviamente Zafra 1991 es una bebida para disfrutar cómo lo amerita su complejidad: en una copa balón, sin más añadidos que un cubo de hielo. Es una apuesta que se suma a los añejos más encumbrados del país para demostrar la complejidad posible en los rones de Venezuela.

Fotografía: Rosanna Di Turi.

En Instagram: @roncarupano

Los 80 años de un ron venezolano

Por Rosanna Di Turi @Rosannadituri

Fotografía: Marcel Cifuentes. Del libro Ron de Venezuela. 

En mayo pasado, ron Pampero cumplió 80 años, aniversario que celebraron con una nueva campaña a la que bautizaron Toma las riendas. La fecha es válida para recordar al creador de esta marca perdurable, Alejandro Hernández, un venezolano visionario con una gustosa historia que merece ser conocida.

En 1938, junto a su socio Luis Manuel Toro, quien abandonó el negocio a los pocos años, comenzó la génesis de esta empresa. En una casa de Quinta Crespo, en Caracas, comenzaron a elaborar rones y vinos de frutas en una apuesta de 15.000 bolívares de sus ahorros y un alambique.

Con esta iniciativa, luego transformada en Industrias Pampero, Hernández no solo elaboró la marca de ron que ahora suma ocho décadas, también produjo oportos y sidras champañizadas de piña o lechosa a la venezolana, vinos de cambur y, en homenaje a la incipiente democracia, idearon el Patria libre con alcohol y cola. También se propuso sembrar y envasar desde tomates hasta jugos de frutas e, incluso, hallacas para exportar.

Su visión dejó legados perdurables. Que ron Pampero aprovechara el lema de Primer añejo de Venezuela no es gratuito. “Hernández trabajó mucho el asunto del envejecimiento. En ese momento no existía o se hacía por seis meses. Él auspició la ley que exige dos años de añejamiento para llamarse ron en Venezuela”, comparte Luis Figueroa, el maestro ronero de la marca, en el libro Ron de Venezuela sobre la ley vigente desde  1954. “Su norte era producir calidad para exportar. Y en 1944 lo logró”, agrega. “Su ron Aniversario nació para celebrar los 25 años de la empresa y la forma de la botella fue idea del fundador. Si se ve con detenimiento parece una tapara, y es reconocible por los venezolanos donde lo tomen”, afirma Figueroa de esta bebida que ahora es parte de las marcas de Diageo.

El libro Ron de Venezuela, finalista en los Gourmand World Cookbook Awards

Por Rosanna Di Turi (@Rosannadituri)

Fotografía Javier Volcán (@jdvolcán)

Que el orgullo por los sabores venezolanos alcance escenarios de renombre planetario es algo que se celebra. Un nuevo reconocimiento se suma a ese propósito. El libro Ron de Venezuela quedó entre los finalistas del Gourmand World Cookbook Awards, prestigiosos reconocimientos que son comparados con los Premios Oscar para las publicaciones gastronómicas y que se celebró el 28 y 29 de mayo en Yantai, China.

Este año compitieron publicaciones de 209 países en este premio creado en Francia por su presidente Edouard Cointreau y que desde hace 20 años reconoce a los que considera son los mejores libros de gastronomía del mundo.

El libro Ron de Venezuela quedó de tercer finalista entre los mejores libros de destilados. También estuvo en la lista de los siete finalistas para el libro con mejor fotografía entre seis publicaciones de Estados Unidos, China, Francia, Alemania, Escocia y Rumania.

El libro Ron de Venezuela revela en detalle cómo se elabora este destilado venezolano que tiene atributos únicos en el mundo, muestra los lugares de inédita belleza donde se produce, comparte la veteranía de quienes lo elaboran como sus maestros roneros, detalla los rigores que lo preservan y el anecdotario propio contado por sus protagonistas.

Es una edición de lujo, que ameritó más de tres años de investigación, cuenta con más de 100 fotografías y cuenta porqué, independientemente de cada marca, los rones venezolanos tienen en común distingos que los diferencian de otros rones del mundo

Los Goumand Awards fueron creados en 1995 por su presidente Edouard Cointreau. En los últimos años, Venezuela ha estado presente con nominaciones y reconocimientos que son orgullos compartidos.

En 2011,  Las recetas olvidadas de Gamal El Fakih Rodriguez mereció el tercer premio por sus fotografías, en un libro que rescata las recetas tradicionales de los Andes Venezolanos.

En el 2012  Helena Ibarra mereció el reconocimiento como la mejor chef gracias a su libro Cocina Extra-Ordinaria. Ese año Nuestra Carne de Otto Gómez figuró como finalista entre las monografías elegidas y Sabores conversos, de Beatriz Sánchez de Mizrahi, fue segundo finalista en la categoría “First”, temas tratados por primera vez.

En el 2014, fue un orgullo que  El Legado de Don Armando mereciera un Premio Especial del Jurado y que fuera finalista por Venezuela entre los Mejores libros de Latinoamérica en los Gourmand Cookbook Awards. “Este es un reconocimiento de mucho prestigio”, explicaron los organizadores al referirse al premio otorgado a este libro que comparte, a través de la  historia de Armando Scannone, el orgullo de los sabores que unen e identifican a este país.

En el 2014, Venezuela también estuvo presente con Mango. Verde, maduro, pintón escrito por Armando y Rafael Belloso, hermanos gemelos, uno médico y el otro ingeniero que mereció el premio de la mejor monografía y recientemente un reconocimiento en Best of the Best, a propósito de los 20 años de este premio.

En el 2015 Nuestra Cocina a la manera de Caracas mereció un reconocimiento como segundo mejor libro de Latinoamérica en la categoría World Cuisine y una mención como finalista en el mejor libro histórico.

Este año el libro Ron de Venezuela pone de nuevo el nombre del país en esta reconocida plataforma mundial que se precia de ser la competencia cultural que involucra más países del mundo.

Créditos del libro Ron de Venezuela

Autora y editora: Rosanna Di Turi. Diseño: Pedro Mancilla. Fotografías: Marcel Cifientes y Mauricio Villahermosa. Producción gráfica:  Franciest Poller. Edición de textos: Luis Yslas. Retoques fotográficos: David Ladera. Editorial: DT Ediciones. Impresión: Editorial Arte.

Los libros Ron de Venezuela y El Legado de Don Armando se pueden adquirir -con entrega a domicilio a nivel nacional e internacional- escribiendo a través del mail: gastronomiaenvenezuela@gmail.com. También a través de saboresdeaca@gmail.com. En Estados Unidos se puede contactar a María Teresa Alamo a través del mail matealamo@yahoo.com.

También está a la venta a nivel nacional a través de la cadena Tecni-Ciencia Libros. En Caracas, en las librerías El Buscón (Paseo Las Mercedes), Kalathos (Los Galpones de los Chorros), Sopa de Letras (La Trinidad), Entrelibros (Los Palos Grandes), Lugar Común (Altamira), Licores Mundiales de Las Mercedes. En Margarita se consigue en la librería Tecnibooks.

Más información:http://www.cookbookfair.com/index.php/gourmand-awards/winners-2016/gourmand-world-cookbook-awards-2016-wines-a-drinks-books

El libro Ron de Venezuela, finalista en los premios Gourmand World Cookbook Awards

Por Rosanna Di Turi (@Rosannadituri)

Fotografía Javier Volcán (@jdvolcán)

Que el orgullo por los sabores venezolanos alcance escenarios de renombre planetario es algo que se celebra. Un nuevo reconocimiento se suma a ese propósito. El libro Ron de Venezuela quedó entre los finalistas del Gourmand World Cookbook Awards, prestigiosos reconocimientos que son comparados con los Premios Oscar para las publicaciones gastronómicas y que se celebrará el 28 y 29 de mayo en Yantai, China.

Este año compitieron publicaciones de 209 países en este premio creado en Francia por su presidente Edouard Cointreau y que desde hace 20 años reconoce a los que considera son los mejores libros de gastronomía del mundo.

El libro Ron de Venezuela está entre los finalistas en dos categorías: Entre los tres primeros elegidos para la final del mejor libro de destilados. También está en la lista de los siete finalistas para el libro con mejor fotografía entre seis publicaciones de Estados Unidos, China, Francia, Alemania, Escocia y Rumania .

El libro Ron de Venezuela revela en detalle cómo se elabora este destilado venezolano que tiene atributos únicos en el mundo, muestra los lugares de inédita belleza donde se produce, comparte la veteranía de quienes lo elaboran como sus maestros roneros, detalla los rigores que lo preservan y el anecdotario propio contado por sus protagonistas.

Es una edición de lujo, que ameritó más de tres años de investigación, cuenta con más de 100 fotografías y cuenta porqué, independientemente de cada marca, los rones venezolanos tienen en común distingos que los diferencian de otros rones del mundo

Los Goumand Awards fueron creados en 1995 por su presidente Edouard Cointreau. En los últimos años, Venezuela ha estado presente con nominaciones y reconocimientos que son orgullos compartidos.

En 2011,  Las recetas olvidadas de Gamal El Fakih Rodriguez mereció el tercer premio por sus fotografías, en un libro que rescata las recetas tradicionales de los Andes Venezolanos.

En el 2012  Helena Ibarra mereció el reconocimiento como la mejor chef gracias a su libro Cocina Extra-Ordinaria. Ese año Nuestra Carne de Otto Gómez figuró como finalista entre las monografías elegidas y Sabores conversos, de Beatriz Sánchez de Mizrahi, fue segundo finalista en la categoría “First”, temas tratados por primera vez.

En el 2014, fue un orgullo que  El Legado de Don Armando mereciera un Premio Especial del Jurado y que fuera finalista por Venezuela entre los Mejores libros de Latinoamérica en los Gourmand Cookbook Awards. “Este es un reconocimiento de mucho prestigio”, explicaron los organizadores al referirse al premio otorgado a este libro que comparte, a través de la  historia de Armando Scannone, el orgullo de los sabores que unen e identifican a este país.

En el 2014, Venezuela también estuvo presente con Mango. Verde, maduro, pintón escrito por Armando y Rafael Belloso, hermanos gemelos, uno médico y el otro ingeniero que mereció el premio de la mejor monografía y recientemente un reconocimiento en Best of the Best, a propósito de los 20 años de este premio.

En el 2015 Nuestra Cocina a la manera de Caracas mereció un reconocimiento como segundo mejor libro de Latinoamérica en la categoría World Cuisine y una mención como finalista en el mejor libro histórico.

Este año el libro Ron de Venezuela pone de nuevo el nombre del país en esta reconocida plataforma mundial que se precia de ser la competencia cultural que involucra más países del mundo.

Créditos del libro Ron de Venezuela

Autora y editora: Rosanna Di Turi. Diseño: Pedro Mancilla. Fotografías: Marcel Cifientes y Mauricio Villahermosa. Producción gráfica:  Franciest Poller. Edición de textos: Luis Yslas. Retoques fotográficos: David Ladera. Editorial: DT Ediciones. Impresión: Editorial Arte.

Los libros Ron de Venezuela y El Legado de Don Armando se pueden adquirir -con entrega a domicilio a nivel nacional e internacional- escribiendo a través del mail: gastronomiaenvenezuela@gmail.com. También a través de saboresdeaca@gmail.com. En Estados Unidos se puede contactar a María Teresa Alamo a través del mail matealamo@yahoo.com.

También está a la venta a nivel nacional a través de la cadena Tecni-Ciencia Libros. En Caracas, en las librerías El Buscón (Paseo Las Mercedes), Kalathos (Los Galpones de los Chorros), Sopa de Letras (La Trinidad), Entrelibros (Los Palos Grandes), Lugar Común (Altamira), Licores Mundiales de Las Mercedes. En Margarita se consigue en la librería Tecnibooks.

Honores para la única maestra ronera de Venezuela

Por Rosanna Di Turi (@Rosannadituri)

Fotografía Javier Volcán (@jdvolcan)

Carmen López de Bastidas ostenta un título poco habitual: es la única maestra ronera de este país. Menuda, amable y dispuesta, la creadora de las mezclas de Destilería Carúpano puede preciarse de ser la artífice de recetas con honores internacionales.

Sin ir muy lejos, tres de sus “hijos”, como ella gusta llamarlos, fueron reconocidos en el Congreso Internacional de Madrid con luminosas medallas: El Legendario mereció doble medalla de oro. Carúpano XO obtuvo otra presea dorada y el Solera Centenaria ameritó una de bronce.

Ahora recibe un nuevo reconocimiento: Conindustria en su 45° aniversario, le otorgó  la distinción «Mérito al Trabajo 2015”.

Hace 25 años comenzó a trabajar en esta bodega apostada en Paria y en manos de la familia Morrison desde hace cuatro generaciones. Allí se da una particular conjunción: el frescor de las fértiles montañas vecinas, con la brisa del mar cercano. “Este microclima nos da temperaturas de hasta 30 * C a la sombra de día, que bajan hasta 18 * C en la noche. Eso hace su trabajo en el añejamiento del ron”.

20 años atrás, ideó la mezcla del Solera Centenaria Reserva Limitada, uno de las etiquetas que encabezó la avanzada de los rones venezolanos con más ambiciones premium. “Cuando se ideó, pensamos en un ron que fuese fuerte pero a la vez suave. Tiene rones de hasta 21 años en su mezcla”.

Más recientemente ideó el XO. “Es un homenaje a Paria, que tanto le ha dado a Venezuela. Tiene rones de hasta 23 años. Es meloso. Recuerda al cacao. Sabe a Venezuela”, presenta a este destilado de edición limitada con precio encumbrado. El Legendario, por su parte, no es una mezcla. “Solo se hacen 500 botellas al año de un lote que se comenzó a envejecer en 1983”.

Ella a todas sus creaciones le dispensa el mismo cariño y confiesa su entrega: “Yo a este trabajo le pongo todo mi amor. Toda mi pasión”. Y anuncia que este año estrenarán una nueva etiqueta bautizada Zafra 1991: “Estará entre el XO y el Solera Centenaria. En su mezcla habrá rones de hasta 22 años”, anticipa su maestra ronera.

 

 

Llegó la segunda edición del libro Ron de Venezuela

 

El Ron de Venezuela tiene una solvente calidad que despierta la admiración en otras fronteras, pero que no siempre es valorado en su propia tierra. Goza de una tradición centenaria preservada por quienes lo elaboran. Cuenta con un ingrediente raro en esta región de plazos vertiginosos: Por ley  necesita envejecer, por lo menos, dos años en barricas de roble. Esas cualidades le ofrecen un distingo único en el planeta.

El libro Ron de Venezuela  revela en detalle cómo se elabora este destilado venezolano que tiene atributos únicos en el mundo, muestra los lugares de inédita belleza donde se produce, comparte la veteranía de quienes lo elaboran como sus maestros roneros, detalla los rigores que lo preservan y el anecdotario propio contado por sus protagonistas.

Es una edición de lujo, que ameritó más de tres años de investigación y que cuenta porqué, independientemente de cada marca, los rones venezolanos tienen en común distingos que los diferencian de otros rones del mundo. Se cuentan los detalles de cómo se logró su Denominación de Origen Controlado y su carrera de ascenso en la procura de opciones más premium. Se permite concluir que el ron de Venezuela tiene atributos que sólo se pueden lograr en este país y que lo convierten en uno de los productos locales que son razón de orgullo.

Este libro fue editado por primera vez en el 2010. Esa primera edición se agotó rápidamente. Ahora acaba de salir de imprenta la segunda edición, actualizada y ampliada. Aquí se ofrecen además recetas de cocteles de ron venezolano ofrecidos por bartenders locales y las armonías posibles con el chocolate.

Este libro de lujo, tapa dura y de 136 páginas es editado por DT Ediciones.Esta edición está respaldada por tres años de investigaciones y cuenta con más de 100 fotografías tomadas en las distintas regiones de Venezuela donde se elabora.

La edición se puede adquirir -dedicada y con entrega a domicilio a nivel nacional e internacional- escribiendo a través del mail: gastronomiaenvenezuela@gmail.com.

También estará próximamente a la venta a nivel nacional a través de la cadena Tecni-Ciencia Libros. En Caracas, se conseguirá en las librerías El Buscón (Paseo Las Mercedes), Kalathos (Los Galpones de los Chorros), Sopa de Letras (La Trinidad), Entrelibros (Los Palos Grandes), Lugar Común (Altamira), Licores Mundiales de Las Mercedes y Licoteca de La Castellana. En Margarita se consigue en la librería Tecnibooks.

Fotografía Marcel Cifuentes

Créditos del libro Ron de Venezuela:

Autora y editora: Rosanna Di Turi. Diseño: Pedro Mancilla. Fotografías: Marcel Cifientes y Mauricio Villahermosa. Producción gráfica:  Franciest Poller. Edición de textos: Luis Yslas. Retoques fotográficos: David Ladera. Editorial: DT Ediciones. Impresión: Editorial Arte.

Fotografía Marcel Cifuentes

 

 

La personalidad de un nuevo Cacique

Luis Figueroa habla con la veteranía y sapiencia que le otorgan décadas en el mundo del ron. El maestro ronero de Cacique y Pampero es el responsable de las mezclas de estos rones venezolanos que con tanto ahínco conquistan paladares del mundo. Ahora, dentro de Cacique, puede compartir los detalles de una novedad: el nuevo ron súper premium de la marca, bautizado Leyenda, que se acaba de estrenar en los anaqueles locales.

El proyecto comenzó hace cuatro años y ameritó una alquimia sui géneris. “Trabajé junto a Oswaldo Báez en las mezclas. Aúnamos su mirada joven y la mía con más veteranía”. En esa alquimia a cuatro manos, procuraron lograr un ron con ambiciones que se expresara si se tomaba solo con hielo como anhelaba Figueroa y que a su vez permitiera las mezclas como deseaba Báez.

Al final lograron una conjunción particular. “Es un ron muy complejo y armónico en el que se aprovechan más de 70 rones, desde los más jóvenes hasta de 12 años”, ilustra Figueroa.

Todos se destilan y envejecen en La Miel, en Lara, donde se conjugan los alcoholes más livianos que se logran de manera industrial y los más pesados, que se consiguen en alambiques de forma más artesanal. “Sigue teniendo la característica frutal de Cacique, pero también tiene notas a vainilla y caramelo”, lo presenta su maestro y sugiere dos maneras ideales de tomarlo. “En vaso corto con hielo dice bastante. Y va bien con mezclas sencillas: sugerimos con agua gasificada, hielo y la piel de un limón. Las notas cítricas y amargas le van muy bien”.
*Cacique Leyenda es un ron súper premium que se ubica entre Cacique 500 y Cacique Antiguo, el más encumbrado de la gama. Su precio sugerido es a partir de Bs. 950.

Fotografía Marcel Cifuentes Tomada para el libro Ron de Venezuela.

Qué distingue al ron de Venezuela

Los rones de Venezuela poseen atributos que los distinguen de sus pares en el mundo. Hay una clave ineludible para entenderlo. En Venezuela, para llevar el bautismo de “ron”, el alcohol destilado de la caña tiene que permanecer dos años, como mínimo, añejando en barricas de roble. Eso sucede desde 1954, cuando la ley venezolana lo estableció. Un dictamen que no existe en otras latitudes.

En el devenir del añejamiento no sólo actúa una ley presente desde hace más de cinco décadas. El clima y la geografía también ofician un particular efecto cuando el ron pasa por esta escala de madera. El trópico ocasiona que todo sea más intenso. Un destilado añejado en barricas en Lara, Aragua, Ocumare o Carúpano no vive lo mismo que un escocés en las templadas latitudes de las Highlands. “Aquí hay sol todo el año. Es un calor constante. Tenemos días cálidos y noches más frescas. Eso implica que la evaporación en las barricas es alta y también la oxidación. El envejecimiento aquí es acelerado”, dice Néstor Ortega, el maestro ronero de Ron Santa Teresa.

Su colega Luis Figueroa, maestro ronero de Cacique y Pampero, refrenda la idea y la completa con un indicador que delata la intensidad. “Venezuela se caracteriza porque suele tener 30º C. de día y una temperatura que baja incluso hasta ocho grados de noche. Por ello, la merma por evaporación es mayor. El promedio es 7 º C anual. Y eso está asociado a la intensidad de envejecimiento. La velocidad de reacción es más acelerada que en otras latitudes. En Escocia, por ejemplo, la merma es de 2 % anual. Aquí es tres o cuatro veces más acelerado”.

Este clima, cálido, intenso y benigno, comienza a oficiar sus efectos desde la mismísima caña necesaria para el ron. Figueroa cuenta las distinciones del ron local, desde esa génesis. “El ron sabe a ron por esos componentes distintos que vienen de la caña. En este país tenemos la mejor caña por la geografía. Las mayores plantaciones están en zonas que se caracterizan por días cálidos y noches frescas. Eso permite que el nivel de azúcar se eleve”, dice con convicción.

Aquí se llega a otro punto crucial. En Venezuela, el ron viene de la melaza de la caña local. En otros países, puede que no. “El ron venezolano es de caña de azúcar y se distingue por la forma de elaboración. Algunos países lo elaboran de jugo de caña, que son los rones agrícolas. Para nosotros eso es aguardiente”, dice José Rafael Mandry, presidente de Complejo Licorero Ponche Crema.

Pureza. Limpieza. Son palabras recurrentes entre los protagonistas de esta historia para explicar qué distingue al ron de este país. “Yo creo que una cualidad bien importante del ron de Venezuela es la pureza de los ingredientes. Son rones limpios. Bien destilados y concebidos”, explica el maestro ronero Tito Cordero de Ron Diplomático.

Así, se va entendiendo que un destilado con arraigo sólo prospera gracias a la conjunción de muchas variables: Una tradición. Un clima propicio. Los límites de una ley que regulan la calidad. Y una manera particular de hacer las cosas. “Tenemos la experiencia de los maestros roneros que han pasado la vida oliendo los rones. Un material humano de primera que a veces subestimamos. Aquí hay gente que puede hacer catas en cualquier lugar del mundo”, explica Mandry.

No es fácil dar con las coincidencias entre quienes compiten por el mismo norte. Pero luego de que sus fabricantes llegaran a la convicción de que el ron en Venezuela tiene un ADN en común, dieron la batalla por tener una Denominación de origen que los diferencia del resto de los competidores en el mundo.

Tras ese mérito, está la convicción compartida de que, independientemente de la marca, todos poseen cualidades comunes: Están hermanados en geografía, 200 años de tradición, los mandatos de una misma ley, una calidad compartida y en la sapiencia de quienes lo elaboran.

Esos atributos lo hacen distintivo. Y sólo el gusto de quien lo toma puede decidir si es de su predilección. Obviamente, los roneros del patio apuestan a la supremacía de su ron. Y eso, en una nación sedienta de orgullos, resulta un paso adelante. José Ballesteros, presidente de Destilerías Unidas, lo resumiría en una frase de convicción. “Queremos posicionarlo como el mejor del mundo”.

Honores para el ron venezolano

Tito Cordero tiene excelentes razones para brindar con y por sus rones. El maestro ronero de Ron Diplomático ha sido considerado, por tercera vez, el mejor del mundo. Esta vez el título le llega desde España

Los rones de Venezuela han acumulado un notorio historial de premios en distintos concursos internacionales. Ahora, en el Congreso Internacional de Ron organizado en Madrid, se cosecharon dos importantes honores. En este evento que ya tiene tres años y que concentra a rones de distintas latitudes, Tito Cordero fue reconocido como el mejor maestro ronero del planeta. En los dos pasados años le otorgaron el mismo título pero en el Rum Fest de Londres.

Cordero es el garante de lograr, con su veteranía y olfato, las mezclas de los rones Diplomático que se elaboran en la Destilería Dusa, apostada en las fértiles tierras de La Miel en Lara. De su sapiencia depende el balance de estos destilados y su consistencia: siempre tiene que lograr la misma personalidad en las mezclas. Para ello cuenta con la sapiencia lograda tras dedicarse, desde 1988 y en esta destilería, a la alquimia del ron. «Trabajamos con 60 rones distintos para lograr las mezclas. Distintos alcoholes -ligeros y pesados-pasan por distintas barricas y tiempos de añejamiento. Y ellos nos sirven para hacer el blend de rones», explicaría Cordero para el libro Ron de Venezuela. En sus manos está lograr el balance deseado y mantenerlo cada año.

En Madrid, no sería el único venezolano premiado. Allí también reconocieron a Ron Santa Teresa como la mejor destilería del ron del planeta «por el aporte de cinco generaciones de la familia Vollmer en la fabricación de rones,  la calidad de sus productos y la buena gestión de la empresa no sólo en el ámbito comercial sino también en la gestión humana y social”, dijo Javier Herrera, organizador del Congreso.

El creador de este Congreso,, Javier Herrera, estuvo el año pasado de visita en Venezuela conociendo de cerca cómo se elaboran distintos rones venezolanos. Aquí recordó los atributos de este producto venezolanoo, reivindicó su caliddad y se asombraba de que en el gusto de los venezolanos, predominaran otros destilados.