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La historia tras las tabletas de chocolate +58 Cacao

 

Por Rosanna Di Turi @Rosannadituri

Fotografía Javier Volcán @volcan_fotografia

El abuelo de Teresita y Adriana Pino levantó a su familia gracias al cacao que cultivaba en el Delta y exportaba, a través de Carúpano, hacia Alemania. Por ello, en una encrucijada en la que las hermanas se preguntaban qué hacer, ambas -que venían de una formación en arquitectura e ingeniería de sistemas- decidieron apostar por el cacao, pero transformado en chocolate.

Hace dos años concretaron su interés, hicieron cursos de bombonería e idearon un proyecto con el que merecieron una beca para un diplomado de emprendimiento en el IESA. Así surgió su propuesta de +58cacao, con el firme propósito de elaborar tabletas desde el grano, a la que se sumó la diseñadora Sandra Boesi.

Comenzaron con siete productos con los que se acercaban a ese concepto: con chocolates formulados por Luis Brito en Barlovento o con licor de cacao de Paria hicieron combinaciones que ofrecen en distintos porcentajes o combinados con sal del Himalaya, nibs de café o cacao.

En el camino hacia su propósito compraron una máquina CocoaTown para elaborar chocolate, fueron a Agua Fría en Paria para conocer las siembras de Calixto López y el pasado 22 de mayo estrenaron su primera tableta Bean to bar hecha con los granos de ese agricultor. Es la primera de varias que se proponen hacer con cacaos de distintas regiones de Venezuela. Entre ellas imaginan una dedicada a la historia que sembrara su abuelo en el Delta, con cacao de esa región y en alianza con Herencia Divina. “Creo que el futuro del país está en el cacao. Ya nos lo había enseñado nuestro abuelo, que sacó una familia de siete hijos adelante gracias a su siembra”.

*Las tabletas de +58 Cacao se consiguen en lugares como Licoteca en La Castellana y Cacao de Origen en La Trinidad. En Instagram: @058cacao

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Los chocolates de Armando Canelón

Por Rosanna Di Turi (@Rosannadituri)

Fotografía Javier Volcán (@jdvolcan)

El cacao venezolano le dio al joven cocinero Armando Canelón el gusto de la pertenencia a esta tierra a través de los sabores. Y la pasión resultante ha tenido excelente resultado: desde octubre del 2014  propone sus propios chocolates elaborados desde cacaos que crecen en Carabobo con una calidad que se agradece.

Valenciano, ha vivido en distintos lugares de Venezuela y se formó en las cocinas de Escuela Hoffman de Barcelona, España. De la voz de un colega español recibió el consejo que lo llevó a su actual destino de chocolate: que se atara a algún producto de su tierra.

El cacao le hizo el guiño y él siguió ese llamado. Recorrió plantaciones de las costas de Aragua, buscó cacaos en lugares de Carabobo como Trincheras y San Esteban. Al final, se quedó con los de Urama que fermentan y secan en manos de Rodrigo Morales en Canoabo.

Canelón hizo el postgrado de cacao en la Universidad Simón Bolívar. Compró sus propias máquinas para hacer chocolate y se estrenó en este arte con sello propio. “Decidí elaborar chocolates de alto porcentaje (80%) con cacaos de Carabobo”, cuenta.

En esta iniciativa Bean to bar (como se le llama en el mundo a los chocolates elaborados desde el grano hasta la barra), asume todos los esmeros por cuenta propia. “Allí no hay otra mano que no sea la mía”.

En los meses que tiene su propuesta, ha ideado una tableta 80 por ciento y otras con gustos que recuerdan los sabores propios: tiene una de naiboa con casabe y papelón. Otro que recuerda a la chicha con arroz inflado. E imagina una tercera tableta en esa misma línea con gusto venezolano.

Con macadamias que crecen en Lara propone también una crema untable de chocolate. Bautizó sus creaciones como su nombre. Y tal es la pasión que desató este filón en su vida, que acaba de comprar un terreno en Paria para cultivar cacao.

“La ventaja que te da ser un chocolatero en Venezuela es que puedes ir a las plantaciones. Un europeo no puede hacerlo. Con esto siento que hago algo mío que tiene una historia que a los demás también les habla de pertenencia”.

 

*Armando Canelón está en Instagram como @chefcanelon. Sus chocolates se consiguen en Kaukai de Valencia, Cacao de origen de Caracas y en algunos bodegones de Porlamar. En octubre espera tener su propia tienda en Valencia.