Los ajíes de Montemayor dieron lugar a Terra Candela en el restaurante El Asador

Por Rosanna Di Turi @Rosannadituri

Los ajiceros elaborados por Juan Montemayor fueron punto de partida de una particular conjunción bautizada Terra Candela, en la que coinciden gastronomía, arte y literatura.

Para este evento la escritora venezolana residenciada en España Lena Yau, quien acaba de estrenar su libro Bienmesabes, ingenió unos microcuentos bautizados Ficciones; el colectivo de arte Terra Gráfica se sumó grabados inspirados en picantes y el joven chef Daniel Torrealba creó unos menús, separados en amarillo, verde, naranja y rojo, que son propuestos como alternativa en el restaurante El Asador con platos como costilla de cerdo a la brasa con mojito verde o el pargo a la plancha con risotto de ají dulce. Los grabados y esos menús hecho para la ocasión permanecerán tres meses en este restaurante apostado en Las Mercedes.

Allí se consuma de una manera original parte del propósito de Juan Montemayor, artífice de una marca que lleva su apellido y quien se presenta en las redes como maestro ajicero: “Elaboro pastas de ajíes que tienen un grado de estimulación agradable, no es que se va la voz cuando las pruebas. Quiero que sugieran poesía y emocionen”, afirma Montemayor.

Hace ocho años, este arquitecto caraqueño comenzó con este emprendimiento. Desde entonces creó una rutina en la cocina de su casa transformada en taller, en la que ya suma 11 variantes fijas: pastas de distintas especies de ajíes que combina en recetas propias.

Ofrece, por ejemplo,  una encarnada de ají dulce. “La llamo el producto del emigrante, porque todo el que se va pide ají dulce para cocinar”.  Luego tiene la serie de colores -amarillo, verde, rojo y morado- en los que combina una variedad de ajíes, como el amarillo o el rocoto, en recetas propias. También están los que mezcla con frutas -piña, guayaba, mango o tamarindo-. Además, ingenia ediciones especiales para paladares más osados, con una mayor concentración de ajíes más fieros.

*En Instagram está como @maestroajicero. Se consigue en lugares como Licoteca, Galanga o Carbón y leña.

*Terra Candela tendrá lugar en el restaurante El Asador. Está en la calle Londres de Las Mercedes en Caracas. Teléfono: 0212 993119.

Fotografía: Liliana Martínez @unapizcadeli

Picantes de todos los colores

Juan Montemayor quedaría marcado por un ritual en casa de su abuelo en Los Andes. “Echaba dos cucharadas del ajicero a su comida. Probaba. Sudaba. Tomaba algo y suspiraba de satisfacción. Supe que allí había una magia”. Y cómo esas impresiones indelebles suelen ser señas de algún destino, este arquitecto en ejercicio decidió un día llevar su pasión por los ajíes a un nivel mayor.

Hace cinco años, alguien lo invitó a vender en un bazar, dijo que sí sin medir las consecuencias, y tiempo después estaba con sus picantes a la venta que logró colar con una sabia estrategia. “Los puse en el puesto de hamburguesas. Y dije, si a alguien le gustan, que pregunten por el catire que está en el fondo”.

Así comenzó su emprendimiento llamado ahora Montemayor y alborotó una pasión confesa por el picante que lo ha llevado a crear más de una decena de coloridos tipos más ediciones limitadas para los más arriesgados. Antes de ir a su oficina, se enfunda su rol de maestro ajicero y procesa rocotos, ajíes amarillos, guindillas y elabora 120 frascos diarios para calmar el gusto de quienes, cómo él, buscan variedad en el picor.

Todo comenzó al ver un vacío sobre la mesa. “Me llamaba la atención que aquí, cuando pides picante, te suelen traer solo Tabasco”. Ahora comparte sus hallazgos. “He entendido que la gente está deseosa de descubrir nuevas sensaciones del paladar. Cuando pruebas picante, hay liberación de endorfinas. Y allí entiendo la cara de mi abuelo”.

En su propuesta tiene picantes moderados y otros más intensos por una razón sencilla. “El que come ají es poco humilde. Y aunque sude al probarlo, dice ‘eso no pica”. Para esa clientela especial ha creado ediciones limitadas, de 60 frascos, con nombres que delatan su intensidad como Cicuta. “Es una locura. Siempre se acaba”.

De paso, por esas hermandades del ají, descubrió un doctor que cultiva ajíes que se encumbran como los más picantes en la escala planetaria. De esa alianza de fuego, seguramente surgirán nuevas versiones.

Montemayor tiene más de una decena de propuestas, desde el dulce, pasando por el picante rojo hasta el verde, uno morado –con remolacha- y el ají postre, con naranja amarga. Los ofrece en varias tiendas de productos gourmet y artesanales. Twitter: @maestroajicero.