Vino rosado, mitos y realidades      

 

Por Guillermo Vargas (guillermo.vargasg@gmail.com)

Existe la falsa creencia de que el vino rosado es un vino de mala calidad. Algunos, por desconocimiento del tema enológico, no lo consideran vino. Un vino rosado es como un tinto, elaborado con una maceración corta antes de la fermentación; luego del despalillado, se dejan las uvas en contacto con el mosto por unas quince a veinte horas, a unos 10° C -maceración pelicular en frío- para que desprenda ligeros pigmentos, finos precursores de aromas y suaves taninos; obteniéndose el color, olor y gusto característicos. La duración de la maceración dependerá de la intensidad de color y la estructura tánica deseada; luego se separa el mosto, se prensa la uva, y ambos mostos -gota y prensa- se fermentan en ausencia de pieles y semillas como si fuera un vino blanco.

Curiosamente nos iniciamos en el consumo de vino con los rosados; nos llama la atención su suave sabor algo dulce; por lo que consideramos principiante a todo aquel que lo toma. Se usan expresiones ambiguas como: “no tomo vino rosado, porque yo sé de vinos”,  catalogando al rosado como un vino corriente. Sin embargo, existen excelentes vinos rosados. Su sabor y aroma típicos se deben además del tipo de vinificación, a las cepas utilizadas, como syrah, cabernet sauvignon, tempranillo, garnacha, mourvedre y barbera, entre otras.

Es importante destacar que los vinos rosados también aportan sustancias antioxidantes y cardio-protectoras; poseen aromas a frutas como frambuesas, fresas y cerezas; son deliciosos y de fácil consumo en cualquier ocasión, siendo ideal tomarlos fríos y en su primer año de vida. Los vinos rosados secos y abocados armonizan bien con comida de sabores exóticos como la china y tailandesa; igualmente con sushi, cebiche y además con pastas, risottos y paellas; mientras que los semi-secos y semi-dulces, son excelentes acompañantes de postres y frutas frescas.

En el mercado se encuentran rosados clásicos como los españoles Rioja, Ribera del Duero, Navarra y Valdepeñas;  los franceses Languedoc, Provence y Anjou;  los italianos de Toscana, Piamonte y Véneto; así como los chilenos, argentinos y californianos.

En Venezuela actualmente Bodegas Pomar, ha lanzado un excelente vino rosado, entre su nueva línea de vinos jóvenes de la cosecha de marzo 2016; elaborado con la cepa syrah, presenta un color rosado muy elegante, con típicos aromas varietales y frutales; suave y equilibrado en boca, ligeramente abocado, de muy agradable final.

 

guillermo.vargasg@gmail.com

 

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