Genoise de crema y fresas frescas

Genoise de crema y fresas frescas

Por Dulcear (@somosdulcear)

Para 10-12 porciones

Molde de 24 cm de diámetro

Ingredientes

6 huevos grandes

180 gr de azúcar

2 cucharadas de esencia de vainilla

180 gr de harina leudante

Almíbar preparado con 1 taza de agua, 1 taza de azúcar y ralladura de limón, llevado al fuego hasta su primer hervor fuerte.

500 ml de crema para batir

500 g de fresas frescas
 ¿Cómo se hace?

Antes de comenzar a hacer la mezcla precalentamos el horno a 180º C y preparamos nuestro molde. Si utilizas moldes de silicón basta con darle una rociada con algun spray antiadherente. Si tu molde es de otro material, debes enmantequillarlo y forrar la base con un disco de papel encerado para evitar cualquier accidente.

Una vez preparado el molde: manos a la obra.

Coloca los huevos y el azúcar en un bowl, preferiblemente de acero inoxidable, mezcla y lleva a baño de María. Continúa mezclando con batidor de globo, hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Deja en el baño de María hasta que la mezcla tome 40-45ºC.

Si no tienes termómetro: el punto exacto es cuando la mezcla se torne más líquida, pues al comienzo de la preparación tiende a ser espesa y pegajosa.

Retira la mezcla del baño de María y llévala a la batidora.

Bate con las varillas hasta que obtengas punto de letra. Esto quiere decir que la mezcla se tornará espesa, esponjosa y aireada y si levantas la varilla y puedes dibujar sobre la superficie, sin que se funda con el resto, habrás conseguido el punto de letra.

A partir de ahora tendrás que cuidar mucho tu batido para que no pierda el aire que has logrado incorporarle. Añade con suavidad y movimientos envolventes la vainilla y la harina previamente cernida (hazlo en 3 tiempos para que sea mucho más fácil homogeneizar tu mezcla sin perder el aire).

Una vez incorporada la harina, vierte la mezcla en el molde que preparaste previamente y lleva al horno, colócalo sobre la rejilla del medio, durante aproximadamente 35 minutos.

Mientras tanto,  prepara la crema batida y lava y pica las fresas en láminas, dejando las más hermosas enteras, para la decoración.

Si quieres una decoración diferente, puedes picarlas en cuadritos.

Para la crema batida, tanto el bowl de la batidora como las varillas y la crema deben estar fríos de nevera. Esto lo consigues en un par de minutos.

Coloca la crema para batir en la batidora y con las varillas comienza a batir incrementando la velocidad hasta llegar a una velocidad media alta. La crema sólo debe batirse hasta que esponje. Recuerda que si la bates demasiado se volverá grasosa como mantequilla.

En esta receta no hemos endulzado la crema pues las fresas estaban bastante dulces, pero si te gusta la crema dulce, puedes cernir un par de cucharadas de azúcar glas y agregarlas cuando la crema haya tomado algo de cuerpo.

Esta crema debes guardarla en la nevera hasta el momento de usarla.

Una vez que el bizcocho esté listo (lo sabrás porque desprende un aroma delicioso y al introducir un palillo en el centro, éste saldrá seco), déjalo reposar sobre una rejilla. No intentes manipularlo caliente pues se te romperá, ya que es un bizcocho súper suave, esponjoso y delicado.

Una vez frío, desmolda, corta en capas y embebe las capas con el almíbar de limón que preparaste.

Lleva las capas almibaradas a la nevera para que tomen temperatura y puedas armar tu pastel mucho más fácil.

Una vez frías, rellena con la crema batida cada una de las capas y cubre con fresas.

 

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