El centro del buen café

Caminar por la avenida Urdaneta en el centro de Caracas y llegar al café ArteSano, es una experiencia que se agradece. En ese espacio breve pero bien cuidado, el cocinero merideño Antonio Gámez, sus socios Angel, Julio Rincón, Manuel Vivas  y su equipo  apuestan por los buenos sabores venezolanos.

La propuesta se concentra en una carta  sencilla donde todo es esmerado. El café que proponen tiene una historia que admira: es café azul de Ruben Gozaine, un productor que en Portuguesa apuesta a la excelencia del mejor grano local, que amerita esmeros en el proceso para dar lo mejor de sí. «Están rescatando el café de alta calidad en Venezuela.  Ellos lo procesan, lo secan en patio y lo tuestan. En Europa le dieron 82 puntos de café especial. Queremos ser una vitrina de ese trabajo admirable. En Venezuela tenemos un café excepcional pero se suele procesar mal. Nosotros le compramos directamente al productor a un precio mayor del habitual. No hay mejor café en Vzla que el que ellos están logrando», cuenta Gámez.

La barista Gabriela Sari, esposa de Gámez, se formó en los esmeros del café junto a Gozaine y acaba de llegar de Chile  donde aprendió más sobre este oficio de detalles. Allí se encarga de lograr tazas con fieles que hacen el peregrinaje sólo para tomarlas.  «Tengo la convicción que en menos de dos años podamos exportar el café venezolano», cuenta Gámez mientras planean una carta de carajillos con licores venezolanos.

En este café breve ellos apuestan por elaborar todo en casa. Si no, lo compran a quienes consideran «maestros del gusto»: artesanos que en las regiones apuestan al mejor producto. Los cachitos son elaborados con el jamón ahumado que ellos mismos elaboran, mientras comienzan su propia producción de embutidos como morcillas y chorizos. El queso ahumado de los pastelitos les llega desde Mérida, así como el vino de moras Alegría que ofrecen en el local. Los golfeados los elaboran con el papelón que traen de Mérida y Trujillo. El queso de mano que pronto usarán será de Belén, con fama de ser uno de los mejores. El chocolate espeso bien vale la visita.

Ya tienen en dos locales que  surgieron, casi al mismo tiempo -hace año y tres meses- en el centro de Caracas. Uno en la Candelaria, otro cerca de la Plaza Bolívar.

La propuesta toma incluso la calle. Una vez al mes, en el boulevard Panteón, ofrecen catas gratuitas de café e incluso demostraciones – y entrega de recetas- de platos tradicionales como el pelao guayanés, el asado negro o el palo a pique llanero. «Son platos que se estaban perdiendo». Cuando los muestran y dan a probar, coinciden en la calle la admiración de quienes no los conocen o los comentarios de quienes sí los tienen entre su repertorio familiar.

*Artesano está en La Candelaria, cerca de la Avenida Urdaneta. Entre esquinas de Platanal y Desamparados. Doblando en la esquina de Sofitasa. Abre de 6:30 am  a 7:30 pm de lunes a viernes. El otro local está junto a la catedral, muy cerca de la plaza Bolívar de Caracas. Su Twitter: @artesanocafe

 

 

 

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